Una noche de película en Iowa
Kyle Schwarber sumó otro capítulo a su carrera con una actuación inolvidable en Dyersville, Iowa. El bateador designado de los Phillies conectó dos jonrones al campo de maíz y encabezó la victoria por 7-1 sobre los Twins
Schwarber abrió el juego con un cuadrangular y después repitió en el cuarto inning con un batazo de dos carreras. El jugador de 33 años, oriundo de Middletown, Ohio, formado en Indiana y con sus primeras seis temporadas en las Grandes Ligas en los Cubs, volvió a mostrarse decisivo en un escenario especial
Un recuerdo para sus hijos
El cañonero, líder de las mayores con 37 jonrones, dijo que la experiencia fue especialmente emotiva porque creció viendo la película junto a otros chicos de su generación. Ahora espera repetir ese ritual con sus hijos cuando sean más grandes
“No siempre se vuelve a jugar un partido de Grandes Ligas aquí”, explicó Schwarber. “Algún día vamos a ver esa película juntos y podré decirles: ‘Ahí jugó papá’”
Impacto directo en la tabla
Más allá del valor sentimental, sus batazos tuvieron peso en la pelea por la postemporada. Filadelfia quedó medio juego por encima de Arizona y se adueñó del tercer y último boleto de comodín de la Liga Nacional
El manager interino Don Mattingly destacó que los grandes protagonistas deben sostener al equipo en los tramos decisivos, mientras que Aaron Nola subrayó que Schwarber rara vez se achica en los momentos de mayor presión
Luke Keaschall, de Minnesota, estuvo cerca de atrapar el segundo jonrón de Schwarber, pero la pelota rozó su guante y terminó cayendo entre el maizal. Para el toletero de Filadelfia, fue una noche difícil de repetir y todavía más difícil de olvidar