La presión sobre las finanzas familiares en Estados Unidos volvió a evidenciarse con un aumento de la morosidad en dos de los compromisos más sensibles del presupuesto doméstico: las hipotecas y los préstamos para automóviles
Hipotecas y autos, en su peor nivel en años
Los atrasos de al menos 30 días en créditos para vivienda alcanzaron su nivel más alto desde 2015. En paralelo, la morosidad grave en préstamos para automóviles, definida como un atraso de 90 días o más, llegó a su mayor registro desde 2010
Los datos forman parte del informe trimestral sobre deuda y crédito de los hogares elaborado por la Reserva Federal de Nueva York, que también refleja una brecha cada vez más marcada entre los sectores de mayores ingresos y quienes cuentan con menos margen para absorber golpes financieros
Una señal de estrés financiero
Los especialistas ven el deterioro en los préstamos para autos como una señal de alerta. Para muchos hogares, ese pago se prioriza porque el vehículo es indispensable para ir a trabajar y sostener la rutina diaria
“Por lo general, las personas no dejan de pagar estos préstamos hasta que enfrentan verdaderas presiones financieras. Para muchos estadounidenses, el automóvil es lo que les permite ir al trabajo y continuar con su vida cotidiana”, señaló Matt Schulz, analista de finanzas del consumidor de LendingTree
Incluso con ese nivel de tensión, durante el segundo trimestre se registró un récord de US$211.000 millones en nuevos préstamos para automóviles, empujado en parte por los precios históricamente altos de los vehículos
La deuda total baja, pero persisten focos de riesgo
La deuda total de los hogares cayó en US$13.000 millones y se ubicó en US$18,8 billones, una baja de 0,1% frente al trimestre anterior. Sin embargo, el informe advierte que la transición a morosidad temprana aumentó tanto en hipotecas como en préstamos para autos
En el caso de las hipotecas, la baja de US$74.000 millones hasta US$13,1 billones se explicó en parte por un vacío temporal en los reportes cuando la administración del crédito pasa de una firma a otra. Por eso, el movimiento podría revertirse en el próximo trimestre
Sin ese efecto, el saldo total de la deuda habría subido US$61.000 millones, o 0,3%
Tarjetas y líneas de crédito también suben
La mayoría de las categorías mostró aumentos. Las líneas de crédito sobre la propiedad de la vivienda crecieron en US$13.000 millones hasta US$459.000 millones, mientras que los saldos de tarjetas de crédito aumentaron en US$21.000 millones y llegaron a US$1,26 billones
Para los investigadores, los hogares con menos recursos siguen siendo los más expuestos: muchos viven al día y un solo imprevisto puede desordenar por completo sus pagos
Con ese panorama, las proyecciones apuntan a que los saldos de deuda seguirán en ascenso e incluso podrían tocar máximos históricos