La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a evitar un posicionamiento directo contra el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, luego de que el mandatario centroamericano anunciara que en su país no volverán a celebrarse elecciones. Durante la conferencia matutina de este lunes 27 de julio, la mandataria mexicana recurrió nuevamente al principio de autodeterminación de los pueblos para justificar su silencio frente al tema

“Lo que decida el pueblo de Nicaragua”, la respuesta de Sheinbaum Ante la pregunta directa de un reportero sobre el presidente Ortega, Sheinbaum respondió: “Primero es la autodeterminación de los pueblos, lo que decida el pueblo de Nicaragua. Y nosotros siempre estamos de acuerdo con la democracia en todos sus términos

Esa es mi respuesta.” La frase se repitió minutos después, cuando otro periodista insistió en el tema, cuestionando si la postura del gobierno mexicano coincide con el rumbo que ha tomado la región y si existe alguna preocupación por el avance de grupos de oposición o de derecha frente a mandatarios que buscan reelegirse o ampliar su periodo en el poder. La insistencia de la prensa y la respuesta ampliada En esa segunda ronda, la mandataria amplió ligeramente su argumento, sin cambiar el fondo de su postura: Contexto: la polémica decisión de Ortega El trasfondo de la pregunta es la reciente declaración de Ortega, quien afirmó que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” para evitar que la oposición “atrape el gobierno” o “el poder”

El anuncio generó reacciones internacionales de organismos y gobiernos como la Unión Europea, Bolivia, República Dominicana, Perú y Brasil, además de un llamado del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, a aislar diplomáticamente a Nicaragua. La postura de Sheinbaum se inscribe en la línea que mantuvo el expresidente Andrés Manuel López Obrador, basada en la llamada Doctrina Estrada, que sostiene que México no debe calificar la legitimidad de otros gobiernos

Sin embargo, analistas han señalado que esa doctrina no se aplicó de forma pareja: López Obrador sí intervino en los casos de Ecuador y la destitución de Pedro Castillo en Perú, lo que en ese momento derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas con Lima. Reacciones internas y críticas Dentro del propio partido gobernante también hubo voces discordantes

Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, calificó como “un despropósito” las declaraciones de Ortega, en contraste con el silencio oficial del gobierno federal durante varios días previos a esta mañanera. Legisladores de oposición, como Mariana Gómez del Campo (PAN), han acusado al gobierno mexicano de usar la Doctrina Estrada para “callar ante violaciones a derechos humanos”, mientras que opositores nicaragüenses han pedido explícitamente a Sheinbaum liderar una condena regional contra el régimen de Ortega y Rosario Murillo