La reapertura temporal de los controles fronterizos entre Italia y España durante todo agosto, decidida por la emergencia migratoria en Ceuta, encendió las alarmas dentro de la policía italiana. El sindicato Silp Cgil sostuvo que la medida puede afectar el funcionamiento de aeropuertos y puertos y sobrecargar a los agentes destinados a esas tareas

Advertencia por una carga insostenible

La organización reclamó al Ministerio del Interior respuestas inmediatas y un plan extraordinario de refuerzos. Según planteó, sin garantías para las condiciones laborales y la salud de los trabajadores, tanto la continuidad del servicio como la seguridad fronteriza quedarían en riesgo

En una carta remitida al Departamento de Seguridad Pública, el sindicato expresó su rechazo a la forma en que se está aplicando la suspensión temporal del acuerdo Schengen con España. A su juicio, imponer controles selectivos y trámites constantes en el mes de mayor movimiento de pasajeros del año es una decisión difícil de sostener

Plantillas ya al límite

Silp Cgil remarcó que las oficinas de policía fronteriza ya trabajan con una escasez crónica de personal. Por eso, consideró que no pueden asumir en solitario una carga operativa adicional en plena temporada vacacional

El sindicato también puso el foco en el derecho a las vacaciones y al descanso del personal, al que definió como irrenunciable. Además, criticó que se pidan informes diarios y medidas administrativas sin aportar recursos reales para sostener el dispositivo

Más recursos y refuerzos inmediatos

La central policial insistió en que la seguridad del espacio Schengen no se garantiza con disposiciones formales, sino con personal y medios concretos. En ese marco, exigió el envío inmediato de refuerzos a los puestos fronterizos

También señaló que ya se habían comunicado problemas operativos y estructurales en los aeropuertos de Bari, Pisa y Bolonia, sin que hasta ahora, según denunció, se hubieran atendido