La expresión apareció durante una explicación sobre el precio del petróleo y el impacto de los acontecimientos internacionales. En ese contexto, Javier Milei cuestionó a algunos economistas argentinos y los calificó de “siomes”
Cuando le pidieron que aclarara el significado, el Presidente definió el término como “una suerte de tontos”. Sin embargo, la palabra tiene una historia más amplia dentro del lunfardo porteño
Una palabra nacida de la inmigración
El lunfardo se desarrolló en conventillos, suburbios y ámbitos carcelarios de Buenos Aires, impulsado por la inmigración europea de fines del siglo XIX y comienzos del XX. En sus primeras etapas, incorporó numerosos términos provenientes del italiano
Entre esas influencias estuvo misciо, una palabra del dialecto genovés que significaba “pobre”. En La Boca, donde la comunidad genovesa tuvo una presencia importante, comenzó a utilizarse como “mishio” o “misho” para referirse a una persona sin dinero
A esa raíz se le añadió el sufijo castellano “ura”, utilizado para expresar una cualidad o condición. Así surgieron “misciadura” y “mishiadura”, términos asociados con la miseria
Del “mishio” al “siome”
Más tarde intervino el vesre, un procedimiento característico del lunfardo que invierte las sílabas de las palabras. El propio término es un ejemplo: “vesre” surge de invertir “revés”. Del mismo modo, “café” puede transformarse en “feca” y “calle”, en “lleca”
El vocablo “mishio” siguió una evolución similar y dio lugar a variantes como “shiome” y “siome”. En un comienzo, ambas formas se empleaban para aludir a la pobreza
Con el tiempo, “siome” sumó otros sentidos. También pasó a describir algo de baja calidad, como sinónimo de “berreta”, y luego comenzó a utilizarse para descalificar a una persona por su falta de inteligencia
En la actualidad, la palabra conserva las dos acepciones: puede referirse a alguien pobre o funcionar como una manera de decir “bruto” o “estúpido”. En el contexto de la frase de Milei, el sentido elegido habría sido el segundo
La expresión en el tango
“Siome” también aparece en las primeras estrofas del tango “Cartó Junao”, escrito por Carlos Waiss en 1947. La letra incluye los versos: “Siempre pasa con el pucho, sobrador a flor de labio / Con la pinta medio shiome que deschava el arrabal”