Damián Tabakman, presidente de la Cámara de Desarrolladores Urbanos de la ciudad de Buenos Aires (CEDU), sostiene que el sector inmobiliario argentino se encamina a una etapa distinta, menos dependiente del modelo clásico de la preventa en pozo y más vinculada con la economía productiva
Según su visión, ese esquema tradicional atraviesa una crisis coyuntural por el aumento de costos y la pérdida de rentabilidad, aunque más adelante podría recuperarse. A la vez, prevé que, con una macroeconomía más estable, reaparecerán mecanismos habituales de financiamiento bancario para la construcción y crédito hipotecario para la compra
La oportunidad en los polos productivos
Para Tabakman, las mayores oportunidades no estarán solo en las ciudades consolidadas, sino en las regiones donde se está transformando la matriz productiva del país. Señala dos grandes ejes: el cordillerano, con actividades extractivas, y el fluvial, ligado a la exportación
En ese mapa ubica a Neuquén por el desarrollo de Oil & Gas, a San Juan por el cobre y a Salta por el litio. Del otro lado, menciona a Bahía Blanca y Rosario como nodos clave para infraestructura portuaria y logística vinculada a la producción agroindustrial y a las exportaciones
El dirigente advierte que la infraestructura portuaria actual no alcanza para los volúmenes que se proyectan y que hará falta construir nuevos puertos para acompañar ese crecimiento
Financiamiento, escala y gestión
Tabakman considera que estos desarrollos requieren una lógica distinta a la del pequeño inversor minorista. En su lugar, plantea proyectos con fuentes de capital más robustas, acceso a inversores institucionales y equipos de gestión profesionalizados y confiables
Incluso imagina compañías de real estate con escala suficiente como para cotizar en oferta pública, orientadas a un segmento rentista y con presencia en actividades de largo plazo
También sostiene que, en estos polos, los desarrollos no deberían limitarse a viviendas para operarios. A su alrededor podrían aparecer proyectos logísticos, de almacenamiento, portuarios, comerciales, hoteleros, de coworking y de servicios
Un nuevo tipo de desarrollo urbano
El empresario remarca que cada actividad demanda soluciones específicas. En el caso de la minería, por ejemplo, la construcción de viviendas para trabajadores puede quedar directamente a cargo de la propia compañía; en petróleo, en cambio, la cercanía a centros urbanos cambia la ecuación
A su juicio, ese nuevo real estate deberá combinar criterios urbanísticos sustentables, calidad constructiva y sistemas acordes con las exigencias de sectores como Oil & Gas y minería
Tabakman cree que este modelo atraerá capital local y extranjero, porque responde a prácticas globales de inversión y desarrollo. Y anticipa que, más adelante, el crecimiento de esas regiones también impulsará la demanda del formato inmobiliario tradicional