Ante un sismo, la primera recomendación es mantener la calma y buscar resguardo inmediato. Si ocurre dentro de un supermercado u otro local cerrado, lo adecuado es ubicarse bajo un elemento firme o, si no es posible, junto a él
También conviene identificar si el lugar cuenta con zonas de protección sísmica señalizadas y alejarse de las góndolas para reducir el riesgo de golpes por objetos que puedan caer. Si se corta la luz, lo más seguro es usar linternas, ya que velas, fósforos o encendedores pueden generar explosiones si hay una fuga de gas
Si el movimiento sorprende a una persona dentro de un auto, la indicación es detener el vehículo y dirigirse a un sitio seguro. En ese momento, hay que mantenerse lejos de edificios, árboles y postes de luz
En términos técnicos, “sismo” es el concepto general para cualquier movimiento de la corteza terrestre. “Temblor” suele usarse para eventos leves que no causan daños, mientras que “terremoto” refiere a movimientos de mayor magnitud, capaces de provocar víctimas o destrucción importante
El antecedente más fuerte registrado ocurrió el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, Chile, con una magnitud de 9,5. Ese evento provocó erupciones volcánicas y un tsunami que afectó ciudades de la costa chilena y también llegó a Japón, Hawaii y Filipinas. Se estima que dejó al menos 2000 muertos y dos millones de personas afectadas