Ante un sismo, la prioridad es conservar la calma. Correr o gritar solo aumenta el riesgo de sufrir lesiones
Si el temblor sorprende dentro de un edificio, lo recomendable es agacharse, cubrirse y agarrarse debajo de una mesa o escritorio firme. También conviene mantenerse lejos de ventanas y de elementos que puedan desprenderse
Si se está al aire libre, hay que buscar un espacio abierto, alto y alejado de edificios, árboles y postes de luz. El objetivo es evitar golpes por caída de objetos o estructuras
El ascensor no debe utilizarse durante un temblor, ya que puede quedar atrapado o fallar. Tampoco es seguro permanecer en un vehículo: lo indicado es detenerse y alejarse de construcciones, árboles y postes
En espacios cerrados, la prevención marca la diferencia
Si el sismo ocurre dentro de un supermercado u otro comercio, lo mejor es ubicarse junto a un elemento firme o debajo de él, si es posible. También es importante identificar las zonas de protección sísmica señalizadas dentro del lugar
Además, conviene alejarse de las góndolas para evitar el impacto de productos u objetos que puedan caer
Cuando se corta la luz, hay que evitar fuentes de fuego
Si el temblor deja un corte eléctrico, se deben usar linternas para iluminar. Velas, fósforos o encendedores pueden provocar explosiones si hay una fuga de gas