Texas comenzó a aplicar desde el 1 de julio un nuevo esquema estatal para los vendedores móviles de alimentos, incluidos los food trucks. La norma exige un permiso por cada unidad y fija en qué casos el conductor necesita una licencia de conducir comercial, o CDL

Un permiso estatal por cada vehículo

La nueva regulación establece que nadie puede operar como vendedor móvil de alimentos sin una habilitación estatal. Aunque el trámite es individual para cada unidad, el propietario puede presentar todos sus vehículos en una misma solicitud

El formulario debe incluir datos personales del solicitante, información sobre la entidad que representa, domicilios de los últimos 12 meses, detalle de los productos que venderá, historial de permisos denegados o suspendidos en otras jurisdicciones y la identificación de cada vehículo, además del seguro y otras credenciales exigidas

La autoridad puede pedir documentación adicional y rechazar presentaciones incompletas. También queda prohibido falsear datos u omitir información obligatoria

Una vez presentado el expediente, el organismo estatal o una entidad con convenio tiene 14 días para hacer la inspección sanitaria. El permiso solo se otorga después de superar ese control

Durante la transición, quienes ya tenían una licencia local vigente en Texas pueden seguir trabajando mientras esperan la inspección estatal, siempre que hayan iniciado el trámite ante el DSHS, pagado las tasas y lleven en el vehículo una copia impresa del resumen de la solicitud

Vigencia, renovación y exhibición obligatoria

La habilitación vence al cumplir un año desde su emisión. Antes de esa fecha, la agencia debe avisar al titular para que presente la renovación. El negocio puede seguir operando mientras ese trámite siga pendiente

El permiso no se puede transferir a otra persona. Si se reemplaza una unidad, no hace falta empezar desde cero, pero sí informar los datos del nuevo vehículo y someterlo a revisión dentro de los 14 días siguientes. En cambio, quien compra los activos de otro negocio debe gestionar su propia credencial antes de comenzar a trabajar

El permiso y la constancia del último control sanitario deben estar visibles para el público. Además, el estado puede cobrar tasas por la solicitud, emisión, renovación y supervisión sanitaria

Cuándo hace falta una CDL

La medida no obliga a todos los conductores de food trucks a tener una CDL. Solo se exige cuando el tipo de vehículo la requiere, según el capítulo 522 del Código de Transporte de Texas

La habilitación de vendedor móvil autoriza a comercializar alimentos o bebidas desde la unidad. La CDL, en cambio, permite conducir determinadas categorías de vehículos. Son permisos distintos y pueden convivir según el caso

La solicitud también debe acompañarse con otras credenciales comerciales exigidas por el estado. A eso se suman las reglas sobre incendios, zonificación, ubicación y seguridad alimentaria

Tipos de food trucks y controles posteriores

El sistema clasifica a los vendedores móviles en tres grupos según el nivel de manipulación de alimentos

Tipo I: venden productos preenvasados y de bajo riesgo, sin servicio de bebidas sujetas a controles de tiempo o temperatura

Tipo II: ofrecen preparaciones con manipulación limitada

Tipo III: cocinan, conservan y sirven alimentos desde el vehículo

Las inspecciones posteriores serán aleatorias y continuas, de acuerdo con la categoría asignada y con los resultados previos

Suspensiones y sanciones

La autoridad estatal o municipal puede abrir una investigación ante una sospecha razonable de incumplimiento o tras una denuncia vinculada con salud o seguridad. La falta de colaboración puede derivar en suspensión o revocación del permiso

También pueden aplicarse sanciones por fraude, declaraciones falsas, ocultamiento de información o tres infracciones en un período de 12 meses. El titular tiene 14 días calendario desde la notificación para pedir una audiencia

Si existe una amenaza inminente para la población, la agencia puede ordenar una interrupción inmediata. La audiencia final debe realizarse dentro de los 61 días posteriores a esa suspensión de emergencia

Quien siga operando después de una suspensión o revocación queda expuesto a una penalidad administrativa