Cuando aprieta el calor, las recetas ligeras y rápidas ganan terreno. Las tiras de calabacín encajan bien en ese escenario: son fáciles de hacer, quedan vistosas y permiten servir un plato fresco sin complicaciones
Una base versátil y ligera
El calabacín se corta en hebras finas con un espirilizador o un pelador especial, hasta obtener una textura parecida a la de la pasta. A partir de ahí, se puede tomar crudo, saltear apenas unos minutos o cocinar al vapor, siempre con un aliño sencillo y saludable
Su sabor suave hace que funcionen bien tanto para adultos como para niños. Además, pueden servirse solas, como base de ensalada o como acompañamiento de otros platos
El toque que las completa
La receta admite combinaciones muy simples. Pesto, tomates cherry, queso feta o unas gotas de limón aportan color y equilibrio sin recargar el conjunto
Tiempo y rendimiento
El tiempo total de preparación es de 15 minutos. La receta rinde 2 porciones como plato principal o 4 como guarnición
Conservación y consumo
Si no se aliñan, las tiras pueden guardarse en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Una vez aliñadas, conviene consumirlas el mismo día
Los valores nutricionales son orientativos y dependen de los ingredientes concretos utilizados