Tony Rojas eligió permanecer en Penn State convencido de que el equipo podía competir por el título de la Big Ten. Esa posibilidad ya quedó descartada, pero el linebacker todavía confía en que los Nittany Lions pueden reaccionar
Penn State tiene un récord de 3-4 y todavía no ganó en la conferencia. Para alcanzar una clasificación a un bowl, deberá imponerse en tres de sus últimos cinco partidos. El próximo desafío será ante Purdue, que llega con marca de 3-4 y 2-2 en la Big Ten, en Beaver Stadium
Un regreso que reforzó a la defensa
Rojas regresó esta temporada después de sufrir una lesión de rodilla que prácticamente le impidió jugar durante la campaña anterior. En su vuelta se convirtió en una pieza central de una defensa que ha tenido que compensar el bajo rendimiento ofensivo del equipo
Penn State promedia apenas 18,5 puntos por partido en encuentros de conferencia y consiguió solo tres touchdowns en los segundos tiempos. Rojas lidera al equipo en tacleadas, tacleadas detrás de la línea de golpeo y capturas
Además, suma seis intercepciones en su carrera, la mayor cantidad entre los linebackers activos de la FBS. Dos de ellas llegaron esta temporada
Una crisis distinta a la del año pasado
La actualidad recuerda parcialmente a la temporada anterior, cuando Penn State perdió seis partidos consecutivos al comienzo de su calendario de la Big Ten. Después ganó los encuentros restantes, obtuvo una invitación a un bowl y venció a Clemson
Rojas vivió aquella remontada desde el banco. Se lesionó la rodilla después de la derrota en tiempo extra ante Oregon, y su ausencia debilitó a un equipo que luego perdió contra UCLA y Northwestern. La seguidilla derivó en el despido de James Franklin
Esta vez, en cambio, el linebacker puede intervenir dentro del campo. Por eso considera que la actual racha de cuatro derrotas es diferente
Más participación y nuevas responsabilidades
El entrenador Matt Campbell limitó la cantidad de jugadas de Rojas durante sus dos primeros partidos. A medida que aumentó la confianza en su rodilla operada, también creció su participación
El linebacker suele jugar junto con Kooper Ebel, transferido desde Iowa State, dentro de la defensa base 4-2-5 coordinada por D’Anton Lynn. Su velocidad para recorrer el campo, su capacidad de cobertura y sus presiones sobre el quarterback se volvieron elementos habituales del esquema
Rojas también busca aportar más desde los extremos de la línea. La mayoría de sus presiones se produjo al superar a linieros interiores, mientras Penn State acumula nueve capturas en la temporada. Solo dos fueron conseguidas por defensive ends
El equipo está proyectado para terminar con 15 capturas, muy por debajo de las 32 del año pasado, las 44 de 2024 y las 49 de 2023, cuando lideró a toda la FBS
“Solo quiero ganar todos los partidos que quedan”, expresó Rojas. Para el linebacker, la prioridad está por encima de los reconocimientos individuales. Su objetivo es que el equipo mantenga la confianza, disfrute el juego y se apoye dentro del campo