El invierno de 2026 dejó varios días nublados y lluviosos, un escenario que reaviva la atención sobre la tormenta de Santa Rosa, el temporal que suele asociarse con los últimos días de agosto

Una tradición de fin de mes

La llamada tormenta de Santa Rosa no es un evento definido con precisión científica, sino una denominación popular para las lluvias y tormentas que aparecen en los días previos o posteriores a la festividad de Santa Rosa de Lima, que se celebra el 23 de agosto

En algunos lugares, la conmemoración todavía se realiza el 30 de agosto, debido a cambios en el calendario litúrgico. Esa cercanía con el cierre de agosto alimentó la idea de que, por esas fechas, suele producirse un temporal sobre gran parte de la Argentina

El origen del nombre

La tradición se vincula con Isabel Flores de Oliva, conocida como Santa Rosa de Lima, patrona de la capital de Perú y de América. La historia popular sostiene que habría provocado una tormenta para impedir el desembarco de una misión pirata en su ciudad natal, a partir de sus plegarias en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Lima

Con el tiempo, ese relato asoció su figura a los temporales de fines de agosto y dio origen al nombre con el que se conoce este fenómeno en la región

Qué explica la ciencia

Desde mediados y fines de agosto, la atmósfera atraviesa cambios de circulación que favorecen la presencia de aire cálido, mayor humedad y condiciones propicias para tormentas, especialmente por la cercanía de la primavera

Un estudio del Servicio Meteorológico Nacional analizó las precipitaciones registradas entre 1906 y 2023 y encontró tormentas en esas fechas en 67 de 118 años, lo que equivale al 57% de los casos

Aun así, no siempre se trata de lluvias intensas. La propia explicación meteorológica aclara que no hay evidencia de que la tormenta de Santa Rosa sea necesariamente más fuerte que otras