Las tostadas también pueden prepararse con ingredientes distintos al maíz. Una alternativa práctica son las tostaditas de amaranto y ajonjolí, que no requieren horno y se cocinan directamente sobre el comal

Una masa sencilla para hacer en casa

La receta lleva cuatro tazas de amaranto, una taza de ajonjolí ligeramente tostado, tres cucharadas adicionales de ajonjolí, unos 200 mililitros de agua y una pizca de sal

Para formar la masa, se muele en la licuadora una taza de amaranto junto con las tres cucharadas de ajonjolí. Después se integra al resto del amaranto y al ajonjolí tostado. Luego se agrega la sal y el agua poco a poco, hasta obtener una mezcla húmeda y fácil de manejar

La preparación se divide en porciones de aproximadamente 25 gramos. Cada bolita se coloca entre dos plásticos y se aplana con una prensa para tortillas. Al final, las piezas se cocinan en el comal hasta quedar firmes y crujientes

El valor del amaranto y el ajonjolí

El amaranto es un cultivo antiguo y de gran relevancia en México. Aunque suele tratarse como cereal, en realidad es un pseudocereal. Aporta carbohidratos, proteína vegetal, fibra y minerales como hierro, magnesio y fósforo

Su proteína contiene aminoácidos esenciales y destaca por su contenido de lisina. Además, no tiene gluten de forma natural, aunque en el caso de las personas con enfermedad celíaca conviene verificar que el producto esté certificado para evitar contaminación durante su manejo

El ajonjolí, por su parte, aporta grasas principalmente insaturadas, proteína vegetal y fibra. También contiene calcio, hierro, magnesio, fósforo y zinc. Entre sus compuestos vegetales se encuentran lignanos como sesamina y sesamolina, estudiados por su actividad antioxidante

El tostado suave intensifica su aroma y sabor, pero es importante evitar que se queme para que no adopte un gusto amargo

Una base versátil para distintos platillos

Estas tostadas pueden servirse con huevo, mole, frijoles, aguacate, verduras, pollo o preparaciones con leguminosas. Su valor nutricional final dependerá de las porciones y de los alimentos con que se acompañen

Conviene moderar la sal y cuidar la cantidad consumida, sobre todo porque el ajonjolí tiene una densidad energética alta. También debe considerarse que puede provocar reacciones en personas alérgicas

Crujientes, rendidoras y fáciles de adaptar, estas tostaditas ofrecen una forma práctica de incorporar amaranto y ajonjolí a la alimentación diaria sin dejar de lado los sabores tradicionales de la cocina mexicana