La decisión de Lionel Messi de dejar la selección argentina abre una etapa inédita: después de más de veinte años, el capitán seguirá a la Albiceleste desde afuera de la cancha

Ese nuevo rol tendrá como escenario habitual su casa en Fort Lauderdale, en Estados Unidos, cuando no esté en el estadio acompañando al equipo nacional

Una mansión en un barrio cerrado y exclusivo

La propiedad está en Bay Colony, una urbanización de alto valor en la zona, con seguridad privada las 24 horas y calles especialmente resguardadas. Messi la compró por US$10,7 millones al instalarse en la MLS para jugar en Inter Miami

La operación fue gestionada por Team Simpkin, firma vinculada al entorno del club, que intervino en la búsqueda de vivienda para el futbolista y su familia

Espacios amplios y diseño de alto nivel

La casa donde vive con Antonela y sus tres hijos tiene 974 metros cuadrados cubiertos sobre un terreno de 1.765 m². Está ubicada en una calle sin salida y cuenta con 50 metros de costa en un sector muy vigilado del barrio

Su distribución incluye nueve baños completos, un toilette y ocho suites, dos de ellas VIP. La suite principal ocupa 148 metros cuadrados

Comodidades pensadas para la vida cotidiana

La mansión suma cocina italiana con electrodomésticos de alta gama, sala de fitness y spa, salón de entretenimiento, oficina ejecutiva, un vestíbulo con techo abovedado de ocho metros y un jardín amplio con pileta

También dispone de dos muelles sobre el agua, una ventaja en una zona con canales profundos y anchos aptos para yates de gran tamaño

Una propiedad con historia y costos elevados

La construcción data de 1988 y no pertenece a la línea de las casas ultramodernas. Según la información disponible al momento de la venta, había sido transferida por última vez por US$9 millones, cifra menor a la que terminó pagando el futbolista

La propiedad tributa US$83.400 al año en impuestos y tiene una expensa mensual de US$500