CÓRDOBA.- Javier Grasso, imputado por el encubrimiento agravado del femicidio de Milagro Bastos, fue trasladado del pabellón femenino de la cárcel de Bouwer al sector de varones. La decisión se tomó después de varios meses de alojamiento en el área de mujeres y de episodios de conflicto dentro del penal

La evaluación que aceleró la medida

El traslado se concretó a partir del pedido del fiscal José Bringas y de la intervención del Ministerio de Justicia de Córdoba. Según los informes del Servicio Penitenciario, no estaban dadas las condiciones de seguridad para que mantuviera contacto con la población penal femenina

Los equipos técnicos concluyeron que, en este caso, pesaba más el criminológico atribuido al imputado que el cambio registral presentado tras el crimen

Grasso estuvo prófugo durante ocho meses después de que el cuerpo de Bastos fuera hallado en un placard de un departamento ubicado en Buenos Aires al 300, en el centro de Córdoba. Fue detenido a mediados de marzo en Senda Hachada, en el norte de Salta

Antes, en 2024, había sido arrestado en Paraguay y expulsado de ese país, acusado de robar una mochila con miles de dólares. En esa instancia presentó documentación en la que se identificaba como mujer, aunque conservaba su nombre masculino. Con ese DNI fue alojado en el pabellón femenino de Bouwer

Durante su estadía en la cárcel protagonizó una pelea con Gabriela Nahir Fernández, también alojada en ese pabellón. Una guardiacárcel intervino para separarlas y terminó con una herida en una ceja

La discusión sobre el caso excede ese episodio y se centra en la permanencia de ambas personas en el sector de mujeres. Desde el Ministerio de Justicia provincial sostuvieron que, en la decisión de trasladar a Grasso, primó la evaluación integral de su situación y la prevención de riesgos