La lucha contra la trata de personas siguió mostrando un volumen alto de intervenciones en la Argentina durante el primer semestre de 2026. En ese período, el sistema nacional de rescate y acompañamiento asistió o rescató a 369 víctimas, mientras que la Línea 145 registró 1.369 denuncias anónimas o identificadas vinculadas con este delito
Las cifras oficiales confirman que el fenómeno mantiene una presencia sostenida en el país. Desde la sanción de la Ley 26.364, en 2008, y hasta junio de este año, se contabilizaron 22.808 personas rescatadas o asistidas como víctimas de trata. En paralelo, desde la puesta en marcha de la Línea 145 en 2012, ya se recibieron 29.211 denuncias
Más intervenciones y más alertas
Entre enero y junio de 2026, las 369 personas asistidas incluyeron a 27 menores de edad y 68 extranjeros. Además, la Coordinación Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Víctimas del Delito de Trata de Personas realizó 638 intervenciones, entre allanamientos, declaraciones testimoniales, entrevistas, notificaciones judiciales, Cámaras Gesell y asistencia profesional en distintas etapas de las investigaciones
En el mismo lapso, la Línea 145 recibió 1.369 denuncias y brindó 1.334 orientaciones a personas que consultaron por posibles situaciones de trata o explotación
Un delito que se volvió más complejo
Desde la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas advierten que este delito dejó atrás los esquemas tradicionales y hoy adopta formas más sofisticadas, apoyadas en cambios tecnológicos, sociales y económicos
Entre los nuevos desafíos, el organismo destaca el uso de herramientas digitales por parte de redes criminales, las investigaciones sobre el dinero obtenido con la explotación, la cooperación internacional y la reparación integral de las víctimas
Captación digital y ganancias ilícitas
Uno de los cambios más marcados es el uso de redes sociales, aplicaciones de mensajería y portales laborales para captar víctimas mediante falsas ofertas de empleo. También se emplean esos canales para generar confianza, controlar a las personas explotadas y coordinar maniobras entre distintos países
Frente a ese escenario, la respuesta judicial y policial incorpora cada vez más investigación digital, preservación de evidencia informática y cooperación entre jurisdicciones. A la par, toma fuerza la pesquisa patrimonial para rastrear bienes y dinero obtenidos a partir de la explotación
Asistencia y reparación
La procuraduría subraya, además, que la liberación de una víctima no cierra el problema. La atención psicológica, el acompañamiento social, el acceso a la Justicia y los mecanismos de reparación ocupan hoy un lugar central en la respuesta institucional
La trata de personas incluye casos de explotación sexual y laboral, relaciones forzadas para obligar a participar en delitos y matrimonios forzosos, entre otras modalidades