WASHINGTON — Donald Trump sostuvo el domingo que vándalos fueron responsables de las amplias zonas de césped seco y marrón en el National Mall, cerca del Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial

El lugar había sido ocupado por un escenario y áreas para el público durante la celebración del 4 de julio, cuando el presidente reunió a multitudes para un acto por el 250º aniversario de la fundación del país

Una acusación sin pruebas

Trump difundió su denuncia en Truth Social y acompañó el mensaje con una imagen del sector afectado. No explicó por qué atribuye el deterioro a un acto de vandalismo y no al uso intensivo del terreno durante las festividades

“Miren lo que los vándalos le hicieron al césped”, escribió, al referirse también al Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial y al Estanque Reflectante, cuya reapertura dijo que será próximamente

El mandatario ha responsabilizado en otras ocasiones a supuestos vándalos por daños en obras de renovación en Washington, incluso cuando funcionarios de su propio gobierno ofrecieron versiones distintas

Este mes criticó a la fiscal federal Jeanine Pirro después de que su oficina concluyera que los daños en el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln se debían a una construcción deficiente y no a vandalismo

Un arresto reciente en el monumento

Las autoridades informaron el viernes sobre un arresto vinculado con vandalismo en el Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, tras hallar pintadas con la frase “manos limpias dinero sucio” y una fuente llena de burbujas

Pirro indicó que Melissa L. Farris fue acusada de un delito grave. Sin embargo, los documentos del caso no mencionan el tramo de césped al que Trump hizo referencia en su publicación

Las autoridades señalaron además que Farris ya había sido detenida antes por acampar en propiedad federal, a varias cuadras del monumento, aunque no en el área señalada por el presidente

Fotos tomadas en los días posteriores al festejo muestran a trabajadores retirando las estructuras del evento y dejando al descubierto césped dañado debajo de ellas. Trump había dicho antes que más de 400.000 personas asistieron a la celebración, una cifra que no fue verificada de manera independiente

El 1 de agosto, el presidente publicó otra imagen del mismo lugar y la presentó como prueba de vandalismo. En esa foto pareció verse la inscripción “86 47”, que funcionarios federales interpretaron como una amenaza contra él

En la imagen difundida el domingo, esas marcas no aparecían