WASHINGTON - Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, asistirán este domingo al Freedom 250 Grand Prix, la carrera de IndyCar que se disputará en calles del centro de Washington, a pocos metros de la Casa Blanca
Antes de la competencia, ambos encabezarán la ceremonia de apertura a bordo de la limusina presidencial, según confirmó Monica Crowley, enlace de Trump con la organización America250
Una celebración con sello presidencial
La prueba, con autos de rueda descubierta que alcanzarán velocidades cercanas a las 200 millas por hora, forma parte de los festejos impulsados por Trump por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos
En la agenda conmemorativa ya hubo un combate de UFC en el césped de la Casa Blanca, sobrevuelos militares, fuegos artificiales en el National Mall y una feria estatal de inspiración patriótica
El evento de este domingo también incluirá un espectáculo previo y sobrevuelos de aeronaves militares
Obras y costos
El empresario Roger Penske, dueño de la serie IndyCar y aliado de Trump, participó en la organización de la carrera. Bud Denker, presidente de Penske Corporation y titular de la prueba, aseguró que la compañía cubre la gran mayoría de los gastos, incluida la construcción del circuito y mejoras viales
El Distrito de Columbia, en tanto, se encargó de algunos trabajos de repavimentación. Entre las tareas realizadas hubo el soldado de más de 200 tapas de alcantarilla para evitar incidentes con los autos
Más que automovilismo
La carrera se da en un contexto político delicado para Trump, cuestionado por su manejo de la guerra con Irán y por el impacto económico del conflicto, incluido el alza de los combustibles
En su segundo mandato, el presidente ha reforzado su presencia en actos ceremoniales y deportivos, una faceta que volverá a exhibirse con esta competencia en la capital federal