El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes 25 de agosto de 2026 que su gobierno estudia cambiar el nombre del Lago Ontario por “Lago América”, en un nuevo gesto político en medio de la tensión comercial con Canadá
Trump vinculó la idea con el deterioro de la relación bilateral y afirmó que no espera hacer grandes negocios con Ontario en adelante. El anuncio llegó después de que Estados Unidos impusiera aranceles del 50% a productos canadienses y de que Canadá preparara respuestas equivalentes
Un conflicto que ya golpea sectores clave
La disputa forma parte de uno de los mayores choques comerciales entre ambos países en décadas. Las medidas alcanzan a la industria automotriz, el acero, la agricultura y otros rubros sensibles para la economía de los dos lados de la frontera
Los aranceles estadounidenses de 50% afectan importaciones canadienses por unos USD 20.000 millones al año e incluyen automóviles, autopartes, acero, aluminio, vino, productos agrícolas y cemento
Además, Washington informó que los gravámenes sobre automóviles, camiones, autopartes y acero procedentes de Canadá comenzarán a regir el 1 de enero de 2027
La respuesta canadiense
El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió con la promesa de aplicar aranceles equivalentes sobre importaciones estadounidenses desde el 8 de septiembre de 2026
Carney advirtió que tratar a Canadá como una subsidiaria de Estados Unidos no es una opción aceptable para su gobierno
El premier de Ontario, Doug Ford, endureció aún más el tono y llegó a amenazar con cortar exportaciones eléctricas a Estados Unidos. También dijo que todo está sobre la mesa para defender los intereses de su provincia
El gobierno canadiense anunció que presentará medidas de apoyo para trabajadores y empresas afectadas. La ministra de Finanzas, François-Philippe Champagne, explicó que el objetivo es amortiguar el impacto de los aranceles y proteger la economía nacional
Antecedentes de una estrategia simbólica
No es la primera vez que Trump recurre a cambios de nombres geográficos como parte de su mensaje político. En 2025, firmó una orden ejecutiva para que las agencias federales estadounidenses usaran “Golfo de América” en lugar de Golfo de México
El eventual rebautizo del Lago Ontario se inscribe en esa misma lógica: una señal simbólica en medio de una pulseada comercial que ya amenaza cadenas de suministro, empleo y precios en ambos países
A corto plazo, la evolución del conflicto dependerá de si ambas administraciones retoman el diálogo o profundizan la escalada arancelaria