Donald Trump confirmó que Estados Unidos intervino para apoyar al yen japonés y describió la medida como una señal de amistad hacia Japón, además de un movimiento con impacto positivo en la economía global

Una intervención poco frecuente

La operación incluyó una venta de euros para comprar yenes en nombre del Tesoro estadounidense, una maniobra inusual que buscó sostener a la divisa japonesa después de semanas de debilidad en los mercados

Trump explicó que la decisión se apoya en la buena relación entre ambos países. También señaló que la Casa Blanca espera obtener algún beneficio financiero de la operación, aunque insistió en que el gesto diplomático pesó más que cualquier otra consideración

Presión sobre la moneda japonesa

La intervención llegó después de que el yen tocara su nivel más bajo en casi cuatro décadas frente al dólar. En paralelo, su rebote de la semana pasada alimentó la sospecha de que Tokio también pudo haber actuado para frenar la caída de su moneda

De acuerdo con estimaciones de analistas, la intervención japonesa podría haber rondado los 8,45 billones de yenes, equivalentes a unos 52.800 millones de dólares

Señales de una relación estratégica

Consultado sobre la decisión a bordo del Air Force One, Trump afirmó que Japón necesita ayuda por el debilitamiento de su moneda y subrayó que Washington suele responder cuando el país asiático enfrenta dificultades

El mandatario matizó su comentario con una referencia histórica a Pearl Harbor, dentro de una respuesta en la que buscó reforzar la idea de una relación bilateral sólida pese a las tensiones financieras del momento