Un ataque con dron provocó un incendio en una instalación eléctrica de la ciudad libia de Zawiya y dejó fuera de servicio una subestación que abastece a hogares y comercios, en un nuevo episodio de violencia contra la infraestructura energética del país

La empresa estatal de electricidad informó que la subestación quedó completamente destruida. El ataque generó cortes de energía en sectores del sur de la ciudad, situada a unos 47 kilómetros al oeste de Trípoli

Una zona estratégica bajo fuego

Zawiya alberga instalaciones energéticas de alto valor, incluida la mayor refinería de petróleo de Libia, una terminal de exportación y una planta eléctrica. En los últimos días, la ciudad fue escenario de una serie de ataques con drones contra activos petroleros y eléctricos

Hasta el momento, ningún grupo se atribuyó la autoría de los ataques. Imágenes difundidas por la propia empresa mostraron llamas de gran magnitud y explosiones en el lugar alcanzado

Advertencia del gobierno

El primer ministro Abdul-Hamid Dbeibah condenó los ataques contra instalaciones de energía y los calificó de “un crimen grave” y de “una escalada que no quedará sin respuesta”. También aseguró que los responsables serán alcanzados y que “no habrá protección por posición, cargo o influencia”

El lunes, otro dron impactó en un tanque cargado de combustible en la refinería de Zawiya y desató un incendio que los bomberos combatieron durante más de 15 horas. La refinería también fue atacada el martes y durante el fin de semana

El martes, la planta eléctrica de la ciudad recibió el impacto de dos drones. Uno dañó el sistema contra incendios y el otro cayó cerca del principal depósito de combustible, lo que provocó otro fuego, según la empresa estatal

Presión sobre el suministro

Tras el ataque, la compañía estadounidense General Electric retiró a sus equipos de la planta hasta que existan condiciones de seguridad adecuadas. La firma realiza tareas de mantenimiento y modernización en la instalación

La salida previa de su personal ya había prolongado la pérdida de más de 700 megavatios de capacidad de producción de la central, cuya potencia estimada es de 1.300 megavatios

Un conflicto que sigue abierto

Los ataques se producen en medio de una tensión creciente entre el gobierno del oeste de Libia y el líder armado Mohamed Bahroun, que controla Zawiya. Buena parte del oeste del país está en manos de milicias locales aliadas de manera informal con el gobierno de Trípoli

Libia lleva años dividida entre administraciones rivales respaldadas por grupos armados y potencias extranjeras. En ese contexto, la violencia coincidió con la visita a Trípoli del canciller turco Hakan Fidan, que se reunió con Dbeibah y con Mohammad Younes Menfi, presidente del Consejo Presidencial

Turquía es el principal apoyo externo del gobierno de Dbeibah, aunque en los últimos años también ha buscado acercamientos con las autoridades rivales del este libio como parte de los esfuerzos regionales para unificar el país

Rico en petróleo y ubicado sobre el Mediterráneo, el país sigue marcado por la inestabilidad desde la guerra civil que siguió al levantamiento respaldado por la OTAN en 2011, y que terminó con la caída y muerte de Muamar Gadafi