En el norte de Serbia, un café ofrece una experiencia poco habitual: compartir el espacio con seis alpacas que caminan entre las mesas y se acercan a los visitantes

El establecimiento funciona dentro del complejo turístico Tiganjica Ethno-Village, cerca de Stajicevo y al norte de Belgrado. Abrió recientemente y constituye una propuesta todavía poco común en Europa

La idea surgió después de que el propietario del lugar, Zoran Ostojin, visitara un café de alpacas en Eslovaquia junto con su esposa. La experiencia lo llevó a crear un espacio similar para que los habitantes de Serbia pudieran conocer de cerca a estos animales y su particular temperamento

Las alpacas, emparentadas con las llamas y los camellos, son más pequeñas y se destacan por su suave pelaje y por los sonidos parecidos a un zumbido que utilizan para comunicarse. Su carácter suele ser tranquilo y dócil

Una visita con reglas especiales

El ingreso debe reservarse con anticipación y cuesta alrededor de 10 euros. El precio incluye una bebida y un pequeño balde con alimento para las alpacas

Los visitantes no pueden acercarse a los animales por detrás ni darles comida propia. En cambio, reciben zanahorias, lechuga y manzanas para ofrecerles durante el encuentro

Las seis alpacas tienen personalidades diferentes. Ljubica, una hembra negra, es considerada de mal humor, mientras que Snezana lidera el grupo pese a ser la más pequeña

Según su cuidadora, Simona Frangi, los animales reaccionan a las intenciones de las personas: se alejan si perciben una amenaza y se acercan cuando creen que recibirán algo

Un pequeño zoológico familiar

El complejo también cuenta con un pequeño zoológico, un restaurante y un jardín dentro de la propiedad familiar de Ostojin

El proyecto comenzó años atrás, cuando Ostojin y su hermano empezaron a hacerse cargo de animales heridos. La primera alpaca llegó hace ocho años como regalo del zoológico de Belgrado

Desde entonces, el propietario dice sentirse atraído por la energía y el efecto tranquilizador que transmiten estos animales