Una situación poco habitual se registró la noche del jueves en el aeropuerto Phoenix Sky Harbor, en Arizona, cuando un avión que llegaba desde Chicago y otro que despegaba hacia ese mismo destino coincidieron en una misma fase de operación con el mismo número de vuelo
La torre advirtió que ambas comunicaciones podían quedar asociadas al mismo identificador y actuó de inmediato para evitar errores en las instrucciones. Desde ese momento, cada tripulación recibió referencias distintas y la operación continuó sin desvíos
La torre separó las comunicaciones
El intercambio quedó registrado en un audio de control. Para ordenar la maniobra, el controlador dejó de usar una referencia común y distinguió a cada aeronave por separado: una quedó identificada como “American 2842 en salida” y la otra como “American 2482 en llegada”
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos abrió una investigación sobre lo ocurrido. Según informó, los aviones mantuvieron en todo momento la separación exigida y completaron sus trayectos sin incidentes
La explicación de la aerolínea
American Airlines atribuyó la coincidencia a una demora del vuelo que llegaba desde Chicago. Ese avión debía aterrizar en Phoenix, embarcar nuevos pasajeros y regresar luego a su origen con el mismo identificador comercial
La demora alteró ese esquema y la compañía dispuso otra aeronave para trasladar a los pasajeros que esperaban en la ciudad. Así, quedaron en simultáneo un avión en arribo y otro en salida bajo el mismo callsign
La empresa señaló que revisa el episodio y destacó la respuesta de su personal y de los controladores, al considerar que la separación requerida se mantuvo durante todo el incidente y que el problema fue identificado y resuelto a tiempo
Una reacción de sorpresa en la torre
El propio controlador expresó su sorpresa después de la secuencia. Dijo que en 25 años de trabajo nunca había visto que dos aeronaves casi coincidieran con el mismo indicativo
También sostuvo que el episodio pudo haber terminado de otra manera, aunque celebró que todo saliera bien. La FAA sigue analizando cómo se produjo la superposición de identificadores y si corresponde aplicar medidas adicionales