Chris Cotton, de Cheshire, Inglaterra, comenzó con dolor al orinar y una necesidad cada vez más frecuente de ir al baño. Como pensó que se trataba de una infección urinaria, utilizó productos de venta libre y empezó a beber jugo de arándanos
Al principio percibió una mejoría, pero las molestias regresaron con mayor intensidad. Durante más de un año realizó consultas médicas hasta que fue derivado a un centro especializado
Los estudios que cambiaron el diagnóstico
En enero de 2024, especialistas del Hospital Leighton de Crewe solicitaron una tomografía computarizada y una biopsia. Los estudios identificaron un cáncer de vejiga músculo-invasivo, una forma de la enfermedad que alcanza la capa muscular del órgano y puede extenderse a otras zonas
Los médicos extirparon un tumor de aproximadamente diez centímetros. Sin embargo, los controles posteriores mostraron que la enfermedad había llegado a los ganglios linfáticos pélvicos y a estructuras vasculares cercanas
El 3 de enero de 2025, un día después de cumplir 50 años, Cotton recibió la confirmación de que padecía un cáncer considerado terminal. Los especialistas le comunicaron un pronóstico de entre 12 y 24 meses de vida
Tratamiento y continuidad de su rutina
En marzo de 2025 comenzó un tratamiento de quimioterapia en el Hospital Christie de Manchester para controlar la progresión de la enfermedad
A pesar del diagnóstico, decidió continuar con el ciclismo, una actividad que practica desde la adolescencia y que describió como un refugio personal. Su experiencia también puso de relieve que algunos síntomas del cáncer de vejiga pueden confundirse con los de una infección urinaria
El jugo de arándanos puede asociarse popularmente con la prevención de infecciones urinarias, pero no trata una infección activa ni reemplaza la evaluación de un profesional. Cuando las molestias persisten o reaparecen, es importante realizar una consulta médica