KIEV.– Un dron ruso impactó este viernes contra la sede central del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev, en un ataque que Volodimir Zelensky consideró deliberado y por el que prometió una reacción “apropiada y tangible”

El golpe alcanzó uno de los centros clave de la seguridad ucraniana y elevó la tensión en un momento delicado, cuando vuelven a moverse contactos diplomáticos para explorar una salida al conflicto. Según el presidente, el aparato fue dirigido directamente hacia la oficina del jefe de la agencia, Oleksander Poklad

El ataque dejó al menos siete heridos en el distrito de Shevchenkivski, seis de ellos internados, de acuerdo con el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko. Una densa columna de humo negro se elevó sobre el casco histórico, cerca de la catedral de Santa Sofía, mientras varias calles de la zona eran cerradas y los equipos de emergencia acudían al lugar

Presión sobre Kiev y señales de escalada

La ofensiva se suma a diez días consecutivos de ataques con drones sobre la capital ucraniana. En más de cuatro años y medio de guerra, los edificios principales del gobierno han sido alcanzados en contadas ocasiones por misiles o aeronaves no tripuladas

Zelensky dijo que ya ordenó preparar una respuesta contra Rusia. El canciller Andrii Sibiga también calificó el episodio como una escalada grave y sostuvo que llega justo cuando se reactivan los esfuerzos de paz

Las gestiones diplomáticas impulsadas por Washington volvieron a tomar impulso. En ese contexto, los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner podrían viajar a Kiev y Moscú en los próximos días, y se evalúa el 6 de septiembre como una posible fecha. Si se concreta, sería su primera visita a la capital ucraniana

Un blanco simbólico en el corazón de la ciudad

El SBU cumple un papel central en la estrategia militar de Ucrania y ha sido vinculado con operaciones de alto impacto contra objetivos rusos desde el inicio de la invasión, entre ellas el ataque de 2022 al puente de Kerch y una ofensiva con drones en 2025 contra bombarderos estratégicos rusos. Moscú ha denunciado reiteradamente esas acciones como terrorismo

El impacto también dañó edificios cercanos. La cafetería y pastelería Zavertailo, frente a la sede del SBU, quedó destruida. Habitantes de la zona relataron escenas de confusión mientras sonaban alertas aéreas en la capital por tercera vez durante la jornada

Dos días antes, otro bombardeo había alcanzado una universidad del centro de Kiev. La seguidilla de ataques alimenta el temor a una nueva fase del conflicto, con golpes cada vez más directos sobre puntos sensibles de la ciudad