Bitcoin se mueve desde hace meses en una franja de entre US$60.000 y US$80.000, lejos del récord de octubre del año pasado, cuando tocó los US$126.198. Pero, según Alvin Kan, director de operaciones global de Bitget Wallet, el interés por las criptomonedas no se enfrió: cambió de eje
En una visita a la Argentina, el ejecutivo sostuvo que el mercado dejó atrás el pico de la especulación y avanza hacia un escenario en el que pesan más los pagos, las stablecoins, la tokenización y la adopción por parte de bancos y empresas de servicios financieros
Del trading al uso cotidiano
Kan afirma que el impulso de las memecoins y el entusiasmo por la especulación bajaron con fuerza respecto de 2024, pero eso no significa que el sector haya perdido relevancia. Para él, el mercado actual está más enfocado en la utilidad que en el ruido de las redes sociales
Según explicó, las conversaciones con bancos, proveedores de pagos y socios de tokenización crecieron, al punto de que Bitget Wallet registra hoy más actividad comercial que un año atrás. Incluso señaló que, a escala global, ya hay más usuarios que usan criptomonedas para pagos que para operaciones de trading
En esa línea, proyectó que la próxima etapa estará marcada por una expansión de los pagos cripto, un mayor entendimiento de las stablecoins como herramienta para acceder a dólares y una presencia creciente de activos tokenizados en blockchain
Tokenizar no siempre resuelve el problema
Consultado por el avance de la tokenización, Kan remarcó que no todo activo se adapta bien a ese modelo. Dijo que muchas iniciativas apuntan a digitalizar desde relojes hasta propiedades, pero advirtió que la tokenización resuelve la distribución, no la liquidez
Por eso, a su juicio, las acciones son el activo más claro para ese proceso: son líquidas, fáciles de comprar y pueden servir como puerta de entrada para quienes ya tienen stablecoins o cripto y buscan diversificar más allá de bitcoin o ethereum
En cambio, descartó que la tokenización inmobiliaria sea una gran tendencia en el corto plazo. Mencionó como obstáculos la baja liquidez de las propiedades y las complejidades legales de fraccionarlas
Una wallet, una billetera y más productos
Kan también diferenció Bitget de Bitget Wallet. Describió a la wallet como una billetera de autocustodia, donde el usuario controla sus fondos, mientras que en el exchange los activos quedan bajo custodia de la plataforma
Además, destacó que la billetera opera onchain, lo que permite mover dinero de manera global y enviar pagos a distintas partes del mundo sin depender del sistema financiero tradicional
En América Latina, la empresa empezó a invertir con más fuerza este año. Ya montó equipos en Brasil y la Argentina y prevé seguir ampliando su presencia con productos locales y nuevas alianzas
Entre las funciones en desarrollo mencionó una cuenta virtual en Estados Unidos que permitiría recibir transferencias bancarias y acreditarlas como stablecoins dentro de la wallet. También trabaja en herramientas pensadas para freelancers, trabajadores remotos y personas que reciben remesas
Para la Argentina, anticipó productos que habiliten rendimientos en stablecoins con autocustodia, sin necesidad de mover los fondos de la billetera, además de otras alternativas de inversión
La Argentina, un mercado distinto
El ejecutivo dijo que el mercado argentino es especialmente relevante para la compañía. Sostuvo que la adopción local de stablecoins parece más extendida que en otros países y que, a diferencia de Asia, acá las conversaciones giran menos en torno al trading y más alrededor de los pagos y el ahorro en dólares
Por eso, afirmó que la empresa busca adaptar más la experiencia de uso a las necesidades de los usuarios locales
En materia regulatoria, evitó calificar el panorama como bueno o malo, pero pidió mayor coordinación dentro de la industria para impulsar pocos casos de uso fuertes y avanzar en una mayor estandarización de los métodos de pago
La IA también entra en juego
Kan cerró con una proyección sobre los agentes de inteligencia artificial. Dijo que ya desarrollaron una función para que una IA pueda usar la wallet como lo haría una persona: operar, transferir y pagar
Su argumento es que las blockchains ofrecen automatización, menores costos y menos dependencia de sistemas financieros fragmentados. Aun así, reconoció que todavía quedan muchas cuestiones por resolver antes de que esa integración se masifique