Más de 120 personas murieron desde que los hutíes de Yemen lanzaron una ofensiva en el estrecho de Bab al-Mandeb, en uno de los episodios más violentos registrados en los últimos años entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales
El balance de víctimas subió el viernes a 129, según un recuento elaborado a partir de distintas fuentes. En un primer conteo se hablaba de 81 muertos
Un oficial militar yemení dijo que 66 de sus hombres habían fallecido. Del lado de los hutíes, fuentes médicas y militares cercanas al grupo aseguraron que al menos 62 de sus combatientes murieron. Otra fuente médica añadió que también perdió la vida un civil
Una ofensiva por una ruta clave
Los enfrentamientos estallaron el jueves, cuando los hutíes iniciaron una operación terrestre apoyada por cohetes y drones en zonas próximas al mar Rojo y en la región de Taiz
Dos responsables militares yemeníes informaron el viernes que 39 efectivos progubernamentales murieron desde el inicio de los choques. En el bando rebelde, fuentes médicas reportaron al menos 42 bajas
Por ahora, ni el gobierno ni los hutíes difundieron un balance oficial
Una fuente militar acusó a los rebeldes de buscar el control de áreas cercanas a Bab al-Mandeb, un paso marítimo decisivo para la conexión entre Asia y Europa a través del canal de Suez
Los hutíes no controlan actualmente ninguna zona con acceso directo a ese estrecho, aunque sí dominan Hodeida, ciudad portuaria ubicada más al norte
La tregua entre el gobierno yemení y los hutíes, alcanzada en 2022, se derrumbó en julio en medio de una mayor inestabilidad regional. Desde entonces, los rebeldes, aliados de Teherán, intensificaron sus ataques contra posiciones militares y áreas bajo control del gobierno respaldado por Arabia Saudita
Yemen vive una guerra civil desde 2014, cuando los hutíes lanzaron desde su bastión en el norte una ofensiva que les permitió tomar amplias zonas del país, incluida la capital, Saná
En el sur del mar Rojo, Bab al-Mandeb se volvió además una vía aún más sensible para el transporte energético y comercial, en un escenario marcado por ataques frecuentes a navíos saudíes y por el anuncio de un bloqueo marítimo contra Riad