La ciudad de Nueva York dispuso una prohibición temporal del uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en las escuelas públicas para los niveles que van desde jardín de infantes (2-K) hasta octavo grado

La medida fue anunciada por el alcalde Zohran Mamdani y el canciller escolar Kamar H. Samuels, y alcanzará a unos 600.000 alumnos, cerca de dos tercios de la matrícula del distrito escolar más grande de Estados Unidos. La moratoria regirá durante el ciclo lectivo 2026-2027

Un freno para medir el impacto real

El objetivo oficial es evitar una adopción acelerada de tecnologías emergentes hasta conocer mejor sus efectos sobre el desarrollo cognitivo y social de los chicos

“Los niños necesitan maestros y conexión humana para aprender y crecer”, sostuvo Mamdani al presentar la iniciativa. También cuestionó la idea de que la educación asistida por IA sea un destino inevitable

La ciudad ya había restringido ChatGPT poco después de su lanzamiento en 2022. Esa limitación fue levantada después y reemplazada por un asistente docente basado en IA

Qué cambia en las aulas

La nueva política incluye la prohibición total de IA generativa para estudiantes de 2-K a octavo grado, además de restricciones sobre el tiempo de pantalla y la eliminación de chatbots de compañía en todos los niveles del sistema público

Para primaria alta y ciclo medio, se fijaron topes diarios de 30 minutos para tercero a quinto grado y de 45 minutos para sexto a octavo

En secundaria habrá otro esquema: dos módulos anuales de alfabetización en IA y cinco programas piloto limitados, con un máximo de 50.000 alumnos involucrados

Esos pilotos deberán desarrollarse en aulas acotadas, con herramientas auditadas y bajo estándares estrictos de privacidad

Secundaria, con uso controlado

Entre las plataformas habilitadas para esos ensayos figuran Quill, Edia, Brisk Teaching, Playlab e Intel AI-Ready Schools, cada una orientada a usos pedagógicos específicos

La normativa prevé excepciones para estudiantes con discapacidades, alumnos multilingües y programas de formación profesional vinculados con computación. También autoriza a los docentes a usar IA para tareas administrativas y de planificación, dentro de las reglas de seguridad vigentes

La política será evaluada por una coalición técnica que elaborará un informe final al cabo del primer año de vigencia

Respaldo político y reparos sindicales

La gobernadora Kathy Hochul respaldó la decisión y afirmó que la tecnología debe servir al aprendizaje y no obstaculizarlo

El canciller Samuels destacó la necesidad de fijar límites para proteger la curiosidad natural de los estudiantes frente a la automatización

El senador estatal Robert Jackson también apoyó la iniciativa y sostuvo que la infancia no debe ser el costo de la innovación

Desde el sindicato docente, Michael Mulgrew valoró los límites de tiempo de pantalla, pero advirtió que la política todavía deja preguntas abiertas sobre las salvaguardas que deberán exigir a los productos tecnológicos que compre el sistema educativo

El antecedente de Los Ángeles

En paralelo, el distrito escolar de Los Ángeles aplicó una suspensión del acceso a la inteligencia artificial desde las escuelas, con un bloqueo técnico sobre sitios y aplicaciones en las Chromebook y un mecanismo equivalente en las tabletas

La restricción alcanza a unos 378.000 estudiantes. En dispositivos personales no puede impedirse el uso de IA, salvo que el alumno inicie sesión con la cuenta del distrito