Federico Sturzenegger abrió su exposición en la convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas con un mensaje político y económico. Desde el escenario, cuestionó a la oposición, defendió la estrategia fiscal del Gobierno y respondió a las críticas del titular de la UIA, Martín Rappallini
El ministro dijo que el problema central de la economía es la actividad y sostuvo que, tras años sin crecimiento, la gestión de Javier Milei terminará con un nivel de producto mayor al de inicio de mandato. También rechazó la idea de que el Estado deba impulsar el consumo con estímulos: afirmó que, en su visión, la única forma de sostener una mejora es reducir el gasto público y devolver recursos al sector privado
En esa línea, vinculó la expansión del crédito con el ahorro y la estabilidad, y aseguró que el Gobierno redujo 15 puntos la presión del Estado sobre el sector privado a través del déficit fiscal
Críticas a los privilegios y al costo argentino
Hacia el final de su discurso, Sturzenegger retomó el reclamo empresario por la competitividad y dijo que la administración ya avanzó con 17.000 desregulaciones. También se definió como un “plomero” de la regulación, en alusión a la tarea de detectar privilegios dentro del entramado normativo
Luego se refirió al conflicto con los prácticos portuarios y los señaló como un ejemplo de “casta”. Aseguró que son 300 personas con ingresos de US$200.000 mensuales y que generan un sobrecosto logístico de US$60 millones por mes para los argentinos
Antes de cerrar, rechazó los pedidos de baja de impuestos como vía principal de alivio y sostuvo que lo decisivo es recortar el gasto para que una reducción tributaria sea sustentable. También desestimó la idea de que la apertura comercial destruya a la industria local