El Reactor Argentino Multipropósito RA-10 comenzará su puesta en marcha antes de fin de año y quedará operativo durante los primeros meses de 2027. Así lo confirmó el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, durante una actividad en el Centro Atómico Ezeiza

El anuncio incluyó además el esquema que habilitará la participación de capital privado en el desarrollo de la planta de producción de radioisótopos asociada al reactor. Esa instalación será clave para completar la capacidad productiva del proyecto y convertirla en bienes con destino sanitario, industrial y de exportación

Una obra que volvió a avanzar

El RA-10 es considerado el proyecto más importante desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica en las últimas décadas. La CNEA está a cargo de la iniciativa y de la tecnología del reactor, con la participación de INVAP en la gestión del proyecto y en servicios de ingeniería especializados

Al inicio de la actual gestión, la obra estaba frenada por falta de financiamiento. El montaje de equipos y sistemas llevaba un avance del 52%. Luego de reactivarse contratos y trabajos en el sitio, la obra civil y la ingeniería quedaron completadas y el montaje llegó al 96%

Hoy unas 530 personas trabajan en el proyecto. Las tareas restantes se concentran en el montaje final y en los ensayos necesarios para validar el funcionamiento de los sistemas. Después de esa etapa, el proceso seguirá con el licenciamiento y la puesta en marcha

El negocio detrás del reactor

La finalización del reactor no alcanza por sí sola para producir radioisótopos a escala comercial. Para eso hace falta una planta asociada que procese los materiales irradiados y obtenga los productos destinados al sistema de salud y al mercado externo

Como ese tramo del proyecto no tenía definición ni financiamiento asegurado, la Secretaría de Asuntos Nucleares diseñó un modelo para sumar inversión privada. El Estado conservará la conducción de la política nuclear y las funciones de regulación, seguridad y salvaguardias

Ramos Napoli sostuvo que el objetivo es no solo terminar el reactor, sino también asegurar que produzca valor. El esquema se encuadra en la Ley 24.804 de la Actividad Nuclear, que reserva al Estado la definición y el control de la política nuclear, pero contempla participación pública y privada en actividades productivas y comerciales

Qué producirá el RA-10

El RA-10 es un reactor multipropósito de investigación y producción, con una potencia de 30 MW. No generará electricidad: utilizará los neutrones de la fisión nuclear para fabricar productos y brindar servicios para la salud, la industria, la ciencia y la tecnología

Entre sus principales usos estará la producción de radioisótopos para medicina nuclear. Podrá elaborar molibdeno-99, base del tecnecio-99m usado en diagnósticos por imágenes; también lutecio-177, empleado en tratamientos oncológicos, e iridio-192, con aplicaciones médicas e industriales

Además, el reactor permitirá producir silicio dopado, insumo para semiconductores de alta potencia, y ofrecer servicios de ensayo de materiales, irradiación y análisis por activación neutrónica

Con esa capacidad, el país apunta a cubrir la demanda local y exportar excedentes. La proyección oficial estima una producción equivalente a cerca del 20% del mercado mundial actual de determinados radioisótopos, lo que ubicaría a la Argentina entre los principales productores internacionales

La puesta en marcha del RA-10 y de su planta asociada busca transformar capacidades acumuladas durante décadas en una plataforma de producción estratégica, con impacto en salud, exportaciones, divisas y empleo calificado