A poco más de un mes de anunciar la creación de Prosegur Insurance Broker, la alianza entre el grupo español de seguridad y el broker argentino Cinalli empieza a delinear su hoja de ruta en el negocio asegurador

La propuesta apunta a usar el conocimiento operativo que Prosegur tiene sobre los riesgos de sus clientes para desarrollar coberturas específicas para hogares, comercios y empresas, en un mercado donde la penetración del seguro sigue rezagada frente a otros países de la región

Con la Argentina como primer punto de partida, la sociedad ya completó una prueba piloto y se prepara para lanzar sus primeros productos de manera comercial. La idea es sumar soluciones aseguradoras a los servicios de seguridad física y tecnológica que ya ofrece el grupo

Una estrategia sobre la base de clientes existente

El proyecto nace de una relación de más de dos décadas entre ambas compañías. Cinalli ya venía trabajando como proveedor de seguros de Prosegur en la Argentina

“Lo que hacemos es agregar una capa más de protección. Nosotros conocemos los riesgos de nuestros clientes desde el punto de vista de la seguridad; el seguro viene a completar esa mirada”, explicó Martín Matos, director general de Prosegur Cash para Latinoamérica Sur

La estrategia se apoya en la base de clientes que la empresa tiene en distintos segmentos: transporte y procesamiento de valores, gestión de efectivo, vigilancia física, seguridad tecnológica, alarmas residenciales y comerciales, y servicios tercerizados para bancos y aseguradoras

El primer foco estará en los usuarios de alarmas residenciales, con productos pensados para complementar la protección del hogar

Los primeros productos

Durante 2025, la firma realizó una prueba piloto con resultados considerados positivos por los socios. Ahora prepara el lanzamiento de un paquete inicial de coberturas que incluirá protección para la vivienda, contenido, daños por intentos de robo, incendio y responsabilidad civil

La nueva empresa no actuará como aseguradora, sino como broker. Su función será intermediar entre clientes y compañías de seguros, además de diseñar productos y administrar la relación comercial

“El conocimiento que tiene Prosegur de sus clientes permite diseñar coberturas distintas a las tradicionales”, señaló Cinalli

La lógica de negocio es que un cliente con una protección ya evaluada por una firma de seguridad ofrece un de riesgo más preciso y, en teoría, más atractivo para las aseguradoras

Expansión hacia empresas y región

Aunque el lanzamiento inicial estará orientado al público masivo, el plan también contempla avanzar sobre el segmento corporativo

La oferta incluirá coberturas para empresas, grandes cadenas comerciales y entidades financieras, con pólizas integrales bancarias, seguros de D&O, protección patrimonial, riesgos operativos y programas diseñados para clientes que ya usan servicios de Prosegur

Uno de los focos estará en comercios y retailers que utilizan sus soluciones de gestión de efectivo, capaces de validar, contabilizar y monitorear en tiempo real el dinero depositado en cada sucursal

“Podemos construir ofertas complementarias porque conocemos muy bien la operación de esos clientes”, afirmó Matos

La elección de la Argentina como base inicial responde tanto a esa relación histórica como al peso del mercado local dentro de la región. Prosegur emplea cerca de 17.000 personas en el país y tiene un vínculo de larga data con Juncadella, firma fundada en 1932 y adquirida por el grupo en 2001

Los planes de la nueva unidad son regionales. Sus ejecutivos prevén que antes de fin de año ya haya pólizas emitidas en distintos mercados latinoamericanos donde opera el grupo

Un mercado con margen de crecimiento

Para los impulsores del proyecto, la Argentina todavía ofrece espacio para crecer en seguros. Cinalli sostuvo que la penetración sigue por debajo de la de otros mercados de la región y lo atribuyó a décadas de inflación alta y a la falta de instrumentos de ahorro de largo plazo

También advirtió sobre otro problema estructural: la litigiosidad, especialmente en riesgos laborales, donde una parte importante del costo total de las coberturas termina vinculada a procesos judiciales