Granja Tres Arroyos (GTA) ya concretó alrededor de 1730 despidos entre sus plantas de Entre Ríos y Buenos Aires, en medio de una crisis financiera que mantiene varios establecimientos paralizados y agrava el cuadro de salarios atrasados, pasivos millonarios y reclamos judiciales de acreedores

La empresa no respondió al pedido del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) para que entregue la nómina completa de personas desvinculadas. El grupo emplea a 6500 trabajadores en relación de dependencia en tres provincias

El foco del conflicto está en las plantas más golpeadas

En La China, en Concepción del Uruguay, el sindicato estima unos 480 despidos sobre una plantilla cercana a 930 empleados. En Buenos Aires, mientras se desarrolla una audiencia entre las partes, calculan unas 1250 desvinculaciones: 750 en Capitán Sarmiento, 450 en Wade 2, en Esteban Echeverría, y 50 en Pilar

A fines de mayo, GTA paralizó La China y luego avanzó con los primeros despidos. Más tarde confirmó la suspensión transitoria de las plantas de Pilar, Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría

La discusión por la indemnización

El secretario general del STIA, Julio Chamorro, sostuvo que la firma encuadró las desvinculaciones bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que habilita una indemnización reducida cuando existen fuerza mayor o falta de trabajo no imputable al empleador. Para el gremio, ese argumento no corresponde

Chamorro rechazó las razones esgrimidas por la compañía, entre ellas la baja de exportaciones, los efectos de la gripe aviar y una supuesta sobreoferta de pollo en el mercado interno. Según el dirigente, la caída de ventas al exterior forma parte del riesgo empresario y el consumo local sigue en aumento

El conflicto laboral se profundiza porque, de acuerdo con el sindicato, hay deudas salariales por una parte de abril, los sueldos de mayo, junio, julio y agosto, además del aguinaldo. Chamorro describió la situación como un cuadro en el que tanto despedidos como trabajadores que siguen formalmente vinculados quedaron sin cobrar indemnización ni haberes

Desde el gremio también interpretan que las desvinculaciones podrían buscar aliviar una eventual reestructuración de pasivos. Hasta ahora no hubo información oficial sobre una presentación concursal

El gremio acepta discutir alternativas

Pese a la disputa, el sindicato dice estar dispuesto a analizar salidas que preserven la actividad si aparece un inversor o un esquema viable para reabrir las plantas. Entre las opciones planteadas figuran turnos rotativos y una reducción transitoria de la producción antes que nuevos despidos

Chamorro recordó además que, desde el procedimiento preventivo de crisis iniciado el año pasado, los trabajadores ya atravesaron recortes de ingresos, pérdida de componentes salariales y un plan de retiros voluntarios. Según dijo, algunos pagos se instrumentaron con cheques que no pudieron cobrarse

El deterioro ya alcanzó a buena parte de las principales plantas de faena del grupo. El pasivo total cuantificado de GTA asciende a US$350,9 millones. La semana pasada la empresa aún informaba unos 2500 trabajadores activos en plantas de incubación, alimento balanceado, granjas, prefritos, subproductos y fiambres