Serena Williams y Venus Williams volverán a compartir la cancha este viernes por la noche en el US Open, en su primer partido de dobles juntas en cuatro años. La reunión tiene un impulso familiar: fue Olympia, la hija de Serena, quien le pidió a su madre que jugara otra vez con su tía Venus

Serena contó que su hija le dijo con claridad que debía jugar con “Auntie VeVe”. La ex número uno del mundo tomó esa petición como una orden y decidió aceptar el regreso de una de las parejas más emblemáticas del tenis femenino

Un regreso con peso simbólico

Las hermanas, de 44 y 46 años, ya conocen bien el escenario de Flushing Meadows. Ganaron juntas el título de dobles del US Open en 1999 y 2009, y también dejaron una huella enorme en el circuito con 14 trofeos de Grand Slam en esa modalidad. Su última aparición como dupla en Nueva York fue en 2022, cuando cayeron en la primera ronda

El duelo de esta noche se jugará en el Arthur Ashe Stadium, en sesión nocturna, ante Maya Joint y Chan Hao-Ching. Más allá del resultado, el regreso vuelve a poner a las hermanas en el centro de la escena en un torneo donde Serena conquistó seis títulos individuales y Venus, dos

La lección que Serena quiere dejarles a sus hijas

La vuelta también tiene una lectura personal. Serena había dicho hace cuatro años que se alejaba del tenis para dar lugar a su vida familiar y al deseo de Olympia de tener una hermana menor. Ahora, con dos hijas, busca que ellas la vean competir en otra etapa de su vida y que entiendan que todavía se puede ir por más

En ese sentido, el partido funciona como una señal de continuidad: Serena no descarta volver también al singles y quiere demostrar que la edad no cierra posibilidades. Para los fanáticos, y para su familia, el regreso de las Williams vuelve a conectar al tenis con una de sus historias más reconocibles