El piloto y especialista en accidentes aéreos Guillermo Tufro analizó la caída del helicóptero en el Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan, y planteó que la pérdida brusca de visibilidad aparece como la hipótesis más fuerte para explicar la tragedia en la que murieron los siete ocupantes
Según su lectura preliminar, la aeronave habría encontrado niebla en la zona del siniestro, lo que pudo obligar al piloto a volar muy bajo y a seguir un recorrido más encajonado, posiblemente sobre el lecho de un río. En ese escenario, un cambio repentino del clima habría dejado al helicóptero sin referencias visuales del terreno
La hipótesis principal
Tufro sostuvo que la zona del accidente presentaba condiciones que podían complicar la navegación visual. A su entender, la trayectoria de vuelo sugiere que el piloto intentó transitar por un sector bajo y que, en algún momento, la situación meteorológica se cerró de forma repentina
También remarcó que se trata de un terreno abierto, sin árboles ni elementos que ayuden a orientarse, lo que vuelve más peligrosa cualquier pérdida de referencia externa
Por qué la visibilidad es decisiva
El especialista explicó que los helicópteros dependen mucho de la referencia visual y suelen operar a una altura considerablemente menor que los aviones. Esa característica, sumada a su menor estabilidad, hace que una entrada inesperada en nubes o niebla pueda desorientar al piloto con rapidez
En ese punto, señaló que un helicóptero puede entrar en una espiral de descontrol con rapidez si pierde el contacto visual con el entorno. Incluso describió que ese proceso puede resolverse en menos de un minuto
Además, advirtió que el deterioro de la visibilidad no siempre es abrupto: puede empezar con distancia suficiente para seguir adelante y empeorar de a poco, hasta que el margen de maniobra desaparece
¿Se podía evitar?
Para Tufro, un helicóptero puede aterrizar en cualquier sitio si el piloto decide interrumpir el vuelo a tiempo. Desde su mirada, esa sería la reacción correcta cuando el clima deja de ser seguro: descender, esperar una mejora y recién entonces retomar el trayecto
Sin embargo, señaló que esa decisión no siempre es sencilla. La presión por cumplir un itinerario, las expectativas de los pasajeros o el temor a justificar una demora pueden influir en la conducta del piloto
El factor humano bajo la lupa
El especialista también pidió considerar el estado físico y emocional de quien piloteaba la aeronave. Dijo que en una investigación aeronáutica se analizan variables como el descanso previo, problemas personales o cualquier situación que pueda afectar la toma de decisiones
Según su experiencia, estos accidentes pueden involucrar a pilotos con mucha trayectoria que, en un instante, sobreestiman las condiciones o asumen un riesgo innecesario
Cuándo podría haber respuestas
Tufro aclaró que todavía faltan datos para reconstruir con precisión lo ocurrido y evitar conclusiones cerradas. Aun así, estimó que en alrededor de 30 días podría conocerse la causa con mayor claridad
Su pronóstico es que la investigación terminará confirmando, en gran medida, una secuencia ligada a la pérdida de visibilidad y al posterior descontrol del helicóptero