Arturo Bejar, exdirector de ingeniería de Meta, afirmó que la compañía dejó la seguridad infantil en un segundo plano frente al crecimiento de sus plataformas y la búsqueda de ganancias. Su declaración se produjo durante la segunda jornada del juicio federal que examina el efecto de Facebook e Instagram sobre la salud mental de adolescentes y chicos menores de 13 años
La demanda fue presentada por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, que buscan cambios en el funcionamiento de las plataformas y una sanción económica. Bejar fue el primer testigo convocado por esos estados y colocó a Mark Zuckerberg en el centro de las decisiones sobre diseño y protección de usuarios jóvenes
La protección infantil, subordinada al negocio
Según su testimonio, dentro de la empresa los cambios importantes solo avanzaban cuando el director ejecutivo los convertía en prioridad. “Si Mark convierte algo en prioridad, las montañas se mueven en meses”, sostuvo
También rechazó la respuesta pública que Zuckerberg dio en 2021 frente a las denuncias de la exempleada Frances Haugen. Bejar afirmó que no es cierto que Meta haya actuado con la debida atención sobre los riesgos para menores. “No se puede confiar en Mark Zuckerberg con los niños”, dijo
El exingeniero explicó que entre 2009 y 2015 trabajó en Facebook y que luego volvió como contratista independiente entre 2019 y 2021, enfocado en seguridad y bienestar adolescente en Instagram. En esa etapa, aseguró, no tenía acceso a ciertos recursos internos ni un vínculo directo con Zuckerberg
Bejar sostuvo que el desempeño de los equipos se medía sobre todo por la cantidad de usuarios y el tiempo que pasaban en la plataforma. En ese esquema, dijo, la seguridad quedaba relegada
Menores en Instagram y herramientas que no alcanzan
Meta exige que los usuarios tengan al menos 13 años para abrir una cuenta, en línea con la ley federal de privacidad infantil de Estados Unidos. Aun así, Bejar dijo que en Instagram predominaba una lógica de “no preguntar, no decir” frente a menores por debajo de esa edad
Según relató, detectó decenas de miles de niños menores de 13 años dentro de la red social y aseguró que en la empresa era sabido que estaban allí. También señaló que Meta dispone de tecnología para detectar cuentas falsas y marcar perfiles sospechosos para verificación, pero que no existen objetivos ni indicadores para identificar activamente a esos usuarios
Para Bejar, esa omisión responde a una lógica comercial: donde están los niños más pequeños, estarán los usuarios del futuro
Además, indicó que la mayoría de los padres no tiene tiempo para entender en profundidad el funcionamiento de las plataformas ni el uso que hacen sus hijos de ellas. Criticó también herramientas como “Take a Break”, que según dijo fueron diseñadas para fallar porque no vienen activadas por defecto y sus avisos pueden descartarse con facilidad
Bejar comparó ese mecanismo con un airbag que el conductor debiera activar cada vez que sube al auto. También cuestionó funciones pensadas para adultos, como la reproducción automática de videos y los contadores de “me gusta”, vistas, comentarios y seguidores, al considerarlas inseguras para adolescentes
El testigo ya participó en otros tres procesos contra Meta. En uno de ellos hubo una condena por USD 942 millones y una orden de introducir cambios en los servicios de la empresa en esa jurisdicción