El astrofísico venezolano Humberto Campins, especialista en asteroides de la NASA, planteó que la humanidad debe prepararse para eventuales impactos contra la Tierra. Aunque aclaró que hoy no existe un objeto conocido con riesgo inmediato, remarcó que los grandes choques son parte de la historia natural del sistema solar

Campins advirtió que un evento de gran magnitud, comparable al que se asocia con la extinción de los dinosaurios, podría repetirse en el futuro. Por eso consideró indispensable sostener programas científicos dedicados a detectar objetos cercanos a la Tierra y evaluar si sus trayectorias representan una amenaza

La defensa planetaria, una tarea de largo plazo

El investigador señaló que la llamada defensa planetaria es clave para que la civilización pueda perdurar en el tiempo. Ese trabajo involucra a agencias espaciales, observatorios y equipos científicos de distintos países

Según explicó, desde hace décadas existen redes de monitoreo para identificar asteroides y calcular sus probabilidades de acercamiento peligroso mediante herramientas de seguimiento y clasificación. También destacó que se realizan simulacros periódicos para conservar una memoria operativa frente a una eventual emergencia real

Apofis, un paso cercano bajo observación

Uno de los cuerpos más vigilados es Apofis, descubierto en 2004. En sus primeras observaciones llegó a figurar entre los asteroides con mayor posibilidad de aproximación riesgosa, aunque luego las mediciones descartaron una colisión durante al menos los próximos 100 años

De acuerdo con los cálculos actuales, el 13 de abril de 2029 pasará a menos de 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la de algunos satélites de comunicaciones. Por su tamaño, podría ser visto sin instrumentos profesionales desde zonas de Europa, África y Asia

El asteroide mide entre 340 y 375 metros de diámetro, tiene forma irregular y está compuesto por materiales rocosos, silicatos y metales como hierro y níquel. Su masa se estima en 20 millones de toneladas y completa una rotación cada 31 horas, aproximadamente

Una oportunidad científica para estudiar su reacción

El encuentro no implicará peligro de impacto, pero permitirá observar cómo responde el cuerpo rocoso a la gravedad terrestre. Esa influencia podría alterar su superficie, su giro y parte de su estructura

La NASA prepara la misión Osiris-Apex, sucesora de Osiris-Rex, que llegará a Apofis después de su aproximación. Su objetivo será analizar la superficie y la composición del objeto durante cerca de 18 meses

En paralelo, la Agencia Espacial Europea trabaja en Ramses, una misión pensada para estudiar el asteroide antes y durante el paso cercano. La meta es registrar los cambios provocados por la atracción gravitatoria terrestre y obtener datos sobre su interior y sus características físicas

Asteroides y recursos en el espacio

Campins también señaló que los asteroides que se acercan a la Tierra pueden moverse a velocidades parecidas a las del planeta, lo que los vuelve atractivos para futuros desarrollos de minería espacial

Según explicó, estos cuerpos podrían ofrecer materiales como platino, tierras raras y otras materias primas útiles para fabricar estructuras en el espacio y reducir el costo de transportar componentes desde la Tierra