Una alcaidía de Limoges, Francia, sufrió un incendio provocado durante las protestas que se desarrollan en el país

El fuego causó importantes daños en el edificio municipal, cuya construcción tiene 143 años. La reconocida cúpula se derrumbó tras quedar envuelta por las llamas

El techo cayó sobre los pisos inferiores, aunque el ala oeste permaneció en pie. Además, dos tercios del exterior del inmueble desaparecieron

El prefecto local, Maurice Barate, describió el edificio como “prácticamente destruido” y calificó el hecho como un acto deliberado

La situación continúa en desarrollo