El incendio Hawk avanzó con rapidez hacia barrios del noroeste de Reno, Nevada, y ya había quemado más de 10.500 acres. Casi 14.000 viviendas recibieron orden de evacuación y la zona de salida inmediata llegó hasta el borde del campus de la Universidad de Nevada
Emergencia en Washoe County
El fuego se extendía por una zona escarpada del Bosque Nacional Humboldt-Toiyabe, alrededor de Peavine Mountain, donde hay casas y comercios. Algunas viviendas quedaron consumidas por las llamas
El gobernador de Nevada, Joe Lombardo, declaró el estado de emergencia en Washoe County y activó a la Guardia Nacional para apoyar el combate aéreo con dos dotaciones de helicópteros y 60 efectivos destinados a ayudar a la policía a resguardar los barrios evacuados
Además, cerca de 10.000 clientes seguían sin electricidad en el condado. Tramos de la ruta U.S. 395, un corredor clave de norte a sur, también permanecían cerrados por el incendio
Familias que huyeron con lo puesto
En el Centro de Convenciones Reno-Sparks se habilitó un refugio para evacuados, aunque las autoridades advirtieron que no se permitía ingresar con mascotas. Los animales pequeños y grandes debían quedar en otros dos puntos designados
Entre quienes perdieron su casa estuvo Cari Kieffer. Dijo que, mientras veía el partido de fútbol de su hijo el sábado, supo que su vivienda quedaba dentro del área de evacuación. Según relató, una aplicación que seguían para controlar el avance del fuego iba muy retrasada y pensaron que las llamas no llegarían a su barrio
Cuando entendieron que el peligro era inmediato, Kieffer, su esposo y sus cuatro hijos, de entre 3 y 16 años, salieron a rescatar a sus perros y algunas pertenencias. Contó que cayó ceniza, que el viento golpeaba como desde una pared de fuego y que tuvo que tomar ropa, una Biblia, fotos de su boda y las cenizas de su madre. Después supieron que su casa se había quemado
El fuego cambió de rumbo en minutos
Jaida Hargrove también perdió la casa de su abuelo, Rick Arrate, que vivía solo en Peavine Mountain. Los bomberos intentaron contener el avance con un bulldozer, tala de árboles y retardante, pero el viento cambió de forma brusca y todo se aceleró
Arrate apenas pudo llevarse a sus dos golden retrievers. Pasó la noche del sábado con la familia de Hargrove y todavía no tenía definido su próximo destino
Tyler Duvall dijo que el fuego era tan pequeño el sábado por la mañana que no le preocupó, pero al día siguiente su casa ya estaba dentro de la zona de evacuación y no podía volver. Afirmó que el viento avivó el incendio y que supo de casas quemadas a menos de una milla de la suya
Más recursos, pero el riesgo sigue alto
Las autoridades de Truckee Meadows Fire & Rescue atribuyeron el crecimiento del incendio a los vientos fuertes, la baja humedad y la vegetación seca. Indicaron que unas 400 personas trabajaban en el operativo, con apoyo de agencias locales, estatales y federales, además de brigadas terrestres y recursos aéreos
El campus de Reno de la Universidad de Nevada quedaba apenas fuera de la zona de evacuación, y la institución dijo que ya tiene un plan de respuesta si las condiciones empeoran. El aeropuerto internacional Reno-Tahoe seguía operativo para vuelos comerciales, mientras que el aeropuerto Reno-Stead fue cerrado a la aviación general y quedó abierto solo para aeronaves de combate al fuego
El alcalde de Reno, Hillary Schieve, pidió a la población evacuar de inmediato cuando se le ordene. “Las estructuras ya han sido quemadas en este incendio y su vida es más importante que un edificio”, afirmó
También se mantenía vigilancia sobre un centro de detención del condado, ubicado a pocas cuadras del borde externo del área de advertencia. Este mes, otros tres incendios alimentados por el calor, la sequedad y el viento ya habían obligado a salir de sus casas a más de 13.000 residentes al norte de Reno