Un juez federal rechazó impedir que el Pentágono despida a tres integrantes de Stars and Stripes, el medio vinculado a las fuerzas armadas, que sostienen haber sido castigados por defender la independencia editorial de la publicación
El fallo sobre la libertad de expresión
El magistrado Trevor McFadden concluyó que los periodistas tienen pocas posibilidades de demostrar que la medida del Pentágono vulneró la Primera Enmienda. En su resolución, sostuvo que la independencia editorial de Stars and Stripes “no está en juego” en este caso
Según el juez, los demandantes no lograron acreditar que los despidos generen un efecto de autocensura sobre ellos o sobre otros trabajadores del medio
La disputa por las entrevistas y el control militar
La demanda fue presentada por Max Lederer, editor de la publicación, Erik Slavin, su editor en jefe, y Lara Korte, reportera para Oriente Medio. Slavin afirma que fue separado de su cargo por insubordinación después de dar una entrevista en la que cuestionó una posible censura militar; Korte participó en esa misma conversación
McFadden entendió que ambos actuaron en el marco de sus funciones oficiales y no como particulares. También señaló que fueron entrevistas autorizadas y realizadas en nombre del medio, por lo que no observó una violación clara de la Constitución
Lederer, en tanto, fue despedido poco después de anunciar su retiro. Aseguró además que el Pentágono había colocado a un nuevo subeditor, un militar en servicio activo, por debajo de él y sin avisarle
La demanda también apunta al Departamento de Defensa y a Pete Hegseth, entre otros señalados. Los tres trabajadores están representados por abogados de distintas organizaciones vinculadas a la defensa de derechos y por una clínica de la Facultad de Derecho de Yale
McFadden ya había intervenido antes en otro caso de alto ligado a la Casa Blanca, en el que ordenó restablecer el acceso pleno a una agencia de noticias tras una disputa por una medida presidencial