Un jurado federal de Alabama resolvió que The New York Times debe indemnizar con USD 9,25 millones al exjugador universitario de básquet Kai Spears por una publicación de 2023 que lo colocó de manera equivocada en la escena de un tiroteo mortal en Tuscaloosa
El veredicto llegó tras un juicio de nueve días en el Tribunal Federal del Distrito Norte de Alabama. Por los límites establecidos en la ley estatal, la compensación quedará reducida en más de USD 2 millones
Una corrección que llegó tarde
La controversia se originó en una nota publicada el 15 de marzo de 2023. El artículo describía un tiroteo ocurrido en enero de ese año y señalaba, de forma incorrecta, que Spears viajaba en un vehículo junto a personas vinculadas con el hecho
Más tarde, el diario corrigió la información y agregó una nota del editor. Según esa rectificación, la otra persona presente en la escena era un administrador estudiantil del equipo y no Spears
Antes de esa enmienda, el jugador había repudiado públicamente la publicación y sostuvo que el reportaje era “100% inexacto”. También dijo que las afirmaciones falsas le generaron un fuerte impacto personal
La demanda y las pruebas
Dos meses después de la nota, Spears presentó una demanda por difamación e invasión de la privacidad. Alegó que la publicación lo vinculó para siempre con un homicidio, le provocó angustia mental y derivó incluso en amenazas de muerte
Durante el juicio, también declaró que recibió burlas al día siguiente en un partido y que el estrés afectó su rendimiento académico. Afirmó que esa noche había salido con algunos jugadores, pero que al momento del tiroteo ya se encontraba en la residencia de atletas de Alabama
El jurado revisó imágenes de vigilancia, registros de cámaras policiales y mensajes de texto que mostraron que Spears estaba cerca del área en otro vehículo, aunque no en la escena del crimen
El debate sobre la verificación
La defensa del diario sostuvo que la nota no era difamatoria porque no afirmaba que Spears hubiera participado del tiroteo, aunque sí lo situaba de manera errónea en el lugar. También argumentó que el periodista adoptó medidas razonables para confirmar la información
En el juicio, el autor de la nota pidió disculpas y explicó que confió en su fuente y trató de corroborar el dato antes de publicar. En cambio, la defensa de Spears acusó al reportero de priorizar una primicia antes que la verificación adecuada
El estándar aplicado por el tribunal
El caso también reabrió el debate sobre el estándar de “real malicia” en las demandas por difamación en Estados Unidos. En este expediente, el tribunal concluyó que Spears debía ser tratado como una figura privada, pese a su condición de deportista universitario
Como figura privada, la carga probatoria es menor que la exigida a figuras públicas. En ese marco, el jurado entendió que la publicación lo perjudicó de manera indebida y fijó una compensación millonaria