Un niño de 11 años encontró un diente fosilizado de megalodón de más de 3,6 millones de años durante una caminata con su padre en Sea Isle City, Nueva Jersey. El hallazgo ocurrió cuando Bo Bowers y su padre, Michael Bowers, de 42 años, caminaban por una escollera y vieron una pieza atrapada entre las rocas
Michael intentó sacarla primero, pero no logró introducir la mano en la abertura. Entonces fue Bo, por el tamaño de su mano, quien pudo alcanzar el objeto y retirarlo. La familia llevó después la pieza a especialistas, que confirmaron que se trataba de un diente fosilizado de megalodón
Un hallazgo poco común en esa costa
El caso llamó la atención por la rareza de este tipo de fósiles en Nueva Jersey. Según la evaluación de expertos, en el estado se registraron menos de cinco dientes atribuidos a esa especie, lo que ubica el descubrimiento entre los más inusuales de la zona
Melissa Laurino, responsable de investigación en el centro donde se analizó la pieza, describió el hallazgo como algo único para la familia. Dana Ehret, curadora del Museo Estatal de Nueva Jersey, también remarcó la escasez de registros de este tipo en el estado
Cómo pudo llegar hasta la playa
Los especialistas consideran que el diente pudo haber quedado expuesto tras una recarga de arena realizada en julio en ese sector costero. Ese tipo de obras se usa para reforzar playas afectadas por la erosión y puede remover materiales antiguos que estaban enterrados mar adentro
El megalodón fue uno de los mayores depredadores marinos conocidos por el registro fósil. Las estimaciones señalan que podía alcanzar entre 15 y 18 metros de longitud. En este caso, una caminata familiar terminó dejando a la vista un resto prehistórico que llevaba millones de años oculto