Una casa histórica en Bath, Maine, salió al mercado por apenas US$1, pero la oferta tiene una condición decisiva: quien la compre deberá moverla a un terreno que cumpla con los requisitos legales antes del 20 de noviembre de 2027

Se trata de la Deering House, ubicada en el 606 de Washington St. La propiedad fue puesta a la venta junto con otro edificio residencial por General Dynamics Bath Iron Works, la empresa que ocupa el predio y que necesita liberar el lugar para avanzar con una nueva instalación

Una venta barata que puede salir muy cara

Construida alrededor de 1900, la casa perteneció a Gardiner G. Deering, un constructor naval de Bath con un rol destacado en el desarrollo de la ciudad como centro de construcción de barcos. Hoy funciona como espacio de oficinas y mantiene inquilinos con contratos vigentes hasta noviembre de 2027

El precio simbólico no implica una compra sencilla. Los inmuebles se venden tal como están y donde están, sin garantías, y el nuevo dueño deberá asumir todos los costos de la reubicación: permisos, especialistas para mover la estructura, transporte, preparación del nuevo terreno, conexión de servicios y demás gastos asociados

El tiempo corre para encontrar un nuevo destino

Si no aparece un comprador dispuesto a trasladarla, la Deering House será demolida para dar paso a la ampliación prevista por la empresa

Desde la compañía explicaron que buscan crecer y modernizar sus instalaciones para sostener sus operaciones y los puestos de trabajo en la región. También señalaron que la intención es encontrar a alguien que pueda preservar el valor histórico de la vivienda

Una casa ligada a la historia naval de Bath

Bath tiene una larga relación con la industria naval y llegó a ser conocida como la City of Ships. En 1854 ocupaba el tercer lugar en Estados Unidos en producción de embarcaciones con casco de madera, detrás de Nueva York y Boston

Deering construyó 99 embarcaciones durante su carrera y dirigió un astillero junto al río Kennebec. Su trabajo ayudó a consolidar a Bath como un centro clave de la construcción naval de madera, antes de que la Guerra Civil modificara el rumbo de esa industria

Para un archivista de la biblioteca local, salvar la casa significaría mucho más que quedarse con una construcción antigua: sería conservar una pieza singular de la memoria de la ciudad y, al mismo tiempo, protagonizar una operación poco común

Un traslado costoso, pero posible

No sería la primera vez que una vivienda se mueve en Maine. En mayo, otra casa histórica de tres pisos fue trasladada en Augusta tras una operación compleja que requirió dividirla en dos partes y tuvo un costo superior a US$500.000

La empresa ya recibió consultas sobre los edificios, pero todavía resta saber si alguien estará dispuesto a asumir el desafío de trasladar la Deering House y evitar que su historia termine bajo las máquinas de demolición