Rhys Hibbert, padre de dos hijos y vecino de Bedfordshire, en el sur del Reino Unido, se enfrentaba al riesgo de perder la vista si no se sometía a una operación. La intervención utilizó una herramienta de inteligencia artificial capaz de analizar en tiempo real las imágenes del procedimiento y asistir al equipo médico
Hasta hace 18 meses, Hibbert llevaba una vida saludable. Caminaba más de tres kilómetros al día y trabajaba como gerente de atención al cliente. Durante uno de esos paseos, perdió el conocimiento y comenzó a convulsionar en plena calle
Los estudios revelaron un tumor benigno de 11 milímetros en la glándula pituitaria, un órgano del tamaño aproximado de una canica ubicado en la base del cráneo. El crecimiento podía afectar su visión
Cuando los cirujanos le propusieron ser el primer paciente en probar la tecnología, aceptó. “Si los pacientes no están dispuestos a participar en la investigación, ¿cómo van a aprender los médicos y cómo puede progresar la medicina?”, planteó
Una guía en tiempo real durante la operación
Para llegar al tumor, el equipo introdujo por la nariz un endoscopio, una cámara delgada montada en un instrumento, hasta la base del cráneo. El tumor se encontraba detrás de capas de hueso y una membrana resistente, en una zona donde la anatomía puede variar de una persona a otra
La herramienta observó la transmisión en directo, siguió los movimientos de los instrumentos y señaló las áreas en las que podían encontrarse vasos sanguíneos y nervios importantes. También destacó los sectores que ofrecían mayores condiciones de seguridad para retirar el tumor
Antes de la intervención, existía entre un 25% y un 50% de posibilidades de no extraerlo por completo, además de un riesgo de entre 0,5% y 2% de dañar un vaso sanguíneo relevante
El sistema fue entrenado con cientos de videos de operaciones de tumores hipofisarios. En cada grabación, los investigadores marcaron cuidadosamente los vasos y nervios para que la inteligencia artificial aprendiera a reconocer esas estructuras
Hani Marcus, uno de los profesores que participó en el procedimiento, explicó que la herramienta fue entrenada con más operaciones de las que muchos cirujanos pueden observar o realizar durante toda su carrera. Según señaló, puede funcionar como un segundo par de ojos especializado y ofrecer indicaciones mientras avanza la cirugía
Los médicos mantienen el control total de la intervención. El objetivo a largo plazo es desarrollar un sistema que pueda brindar asesoramiento dentro del quirófano, aunque la decisión final continúe en manos de los especialistas
La tecnología fue desarrollada por investigadores de la UCL y recibió financiamiento del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención Médica y de Google. Tras varios años de pruebas en laboratorio, el equipo trabaja ahora en un ensayo clínico de mayor escala
Una recuperación con mejoras en la visión
Ocho semanas después de la operación, Hibbert aseguró que su vista mejora cada pocos días. Al despertar, dijo haber sentido que recuperaba una visión amplia y que no veía con tanta claridad desde hacía un año
También afirmó que recuperó su energía y que desaparecieron los efectos secundarios que padecía antes de la cirugía. “Me ha devuelto la vida”, expresó
James Frith, ministro de Innovación en Salud, destacó que la intervención formó parte de una investigación financiada por el gobierno. También remarcó que el uso de inteligencia artificial en medicina debe contar con las salvaguardas necesarias, junto con una evaluación rigurosa de sus oportunidades