Un video registrado al sur de Perth, en Australia, muestra a una delfín llevando el cuerpo de su cría de dos semanas entre un grupo de ejemplares. La madre, identificada como Fraggle, ya había perdido otras tres crías, y el nacimiento de una cuarta en pleno invierno del hemisferio sur había sido considerado un riesgo para la supervivencia del pequeño

La escena fue difundida el 20 de julio por un grupo dedicado a la conservación de ballenas, que conoce a esta madre desde hace tiempo. En una publicación en redes sociales, el equipo expresó que aún mantenía la esperanza de que la cría pudiera sobrevivir. Según esa misma organización, la muerte habría sido provocada por neumonía

Señales de duelo en cetáceos

Especialistas en conducta animal sostienen que delfines y ballenas pueden cargar a sus crías muertas durante días, e incluso durante semanas. Para la neurocientífica Lori Marino, la imagen refleja con claridad a una madre en duelo. También destacó que no se trata solo del vínculo entre la madre y su cría, sino de la cercanía del resto del grupo alrededor de ella

Los cetáceos son conocidos por los lazos sociales que forman dentro de sus grupos, y esas relaciones abarcan tanto el nacimiento como la muerte. En otros casos documentados, incluso se observó a cachalotes ayudando a una madre durante el parto

Un patrón que no es exclusivo de los delfines

El comportamiento de cargar a una cría muerta también se registró en otras especies. En 2018, una orca llamada Tahlequah fue vista transportando a su cría muerta durante más de dos semanas y a lo largo de más de 1000 millas cerca de Columbia Británica, un caso que los científicos consideraron excepcional por su duración

La filósofa Susana Monsó señaló que este tipo de escenas resulta especialmente llamativo porque las madres no tienen manos y viven en el agua, donde deben salir a la superficie para respirar y alimentarse. Aun así, insistió en que esa persistencia demuestra una fuerte motivación

Investigaciones citadas por especialistas también registraron conductas similares en primates no humanos, como chimpancés, gorilas y babuinos. Para la coordinadora de varamientos Lauren Brandkamp, estas respuestas no deberían sorprender: forman parte de los vínculos que los animales construyen con sus crías y con otros miembros de su grupo