Un recién nacido con una grave malformación cardíaca quedó en el centro de una disputa legal entre una pareja de California y la mujer que actuó como gestante, luego de que esta viajara desde Alaska a Texas para dar a luz
McKenna West, la gestante, tuvo al bebé el miércoles. El niño nació con síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo, una afección potencialmente mortal
Un embarazo marcado por el desacuerdo
West, que trabaja como enfermera, dijo que la pareja había querido interrumpir el embarazo a las 20 semanas, después de consultar con médicos por el diagnóstico
La situación ganó repercusión nacional cuando el fiscal general de Texas, Ken Paxton, intervino y un juez de Dallas ordenó a dos hospitales garantizar atención que prolongue la vida del bebé y mantenerlo en Texas al menos hasta una audiencia prevista para fines de agosto
La pareja, Omar Ahmed y Nausheen Gilkar, con base en Los Ángeles, sostiene que West incumplió el contrato de gestación subrogada. Según el abogado de la gestante, además obtuvieron una orden de restricción que impidió a West ver o cargar al niño después del nacimiento
Ahmed y Gilkar estaban en Dallas con el recién nacido mientras recibe atención médica, de acuerdo con su abogado
West y sus allegados llaman Gabriel al niño. En los escritos judiciales, la pareja lo identifica como Rumi
Contratos, custodia y acusaciones cruzadas
West firmó el acuerdo con la pareja a través de Worldwide Surrogacy Specialists, LLC, en agosto de 2025
En documentos judiciales, la pareja afirma que ella violó el contrato y que una corte de California ya estableció que no tiene derechos de custodia legal ni física sobre el bebé
Los abogados de West han acusado a la pareja de presionarla durante semanas para que buscara un aborto tras conocer el diagnóstico
Con apoyo legal de Alliance Defending Freedom, una organización cristiana conservadora, West pidió a una corte de Dallas que le diera la custodia del niño dos días antes del parto
Según documentos presentados en Alaska, la pareja sostiene que West aceptó inicialmente la decisión de interrumpir el embarazo, pero luego cambió de opinión y cortó el contacto
En otro expediente, la pareja señaló que en algún momento había optado por que el parto se hiciera en California y por iniciar allí el tratamiento de por vida del bebé
También afirmó que West estaba perjudicando al niño al trasladarlo a Texas, obligarlo a nacer allí y separarlo de sus padres y del equipo cardíaco especializado de Los Ángeles que, según dicen, lo atendería de forma permanente
El caso se volvió político
Grupos y dirigentes republicanos se alinearon con la gestante. Live Action, una organización antiaborto con sede en Virginia, pagó los vuelos de West y de sus dos hijos a Texas, donde el aborto está prohibido, según un vocero del grupo
Días antes del parto, Paxton dijo que su oficina intervenía para proteger la vida del bebé Gabriel y notificaba a UT Southwestern Medical Center y al Children’s Medical Center of Dallas sus obligaciones de brindar atención para salvarle la vida. También acusó a Gilkar y Ahmed de negarse a autorizar una cirugía necesaria por el problema cardíaco
La pareja negó esas acusaciones. Su abogado, Lee Budner, dijo que Paxton convirtió una tragedia familiar en teatro político
En los escritos judiciales, Ahmed expresó que su peor temor era que West intentara impedirles estar con su hijo después del nacimiento
Un marco legal fragmentado
La gestación subrogada no está regulada a nivel federal en Estados Unidos y cada estado tiene sus propias normas, lo que deja espacios de interpretación, según especialistas
Maya Shulman, abogada y profesora en California con más de 15 años de experiencia en estos casos, dijo que rara vez ve disputas de este tipo. Subrayó que los contratos son claves y suelen incluir cláusulas precisas sobre terminación y otras condiciones
También remarcó que una gestante no es la madre legal y que, en este caso, debía considerarse la salud del bebé
En California, donde ejerce, dijo que un tribunal probablemente respetaría el contrato y reconocería a la pareja como padres con la custodia del niño
Qué implica la cardiopatía
El síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo es una condición en la que un lado del corazón está subdesarrollado y no permite un flujo sanguíneo normal
Sin tratamiento, puede causar dificultad para respirar, erupciones en la piel, pulso débil y coloración pálida o azulada
La enfermedad requiere tres cirugías. La primera, el procedimiento de Norwood, suele realizarse en los primeros días o semanas de vida
En Estados Unidos nacen con esta afección unos 925 bebés por año. Sin tratamiento, pueden morir en cuestión de días o semanas. Las cirugías no siempre son curativas y, en algunos casos, hacen falta más intervenciones o incluso un trasplante de corazón