El negocio de la miel no tiene nada de dulce en The Rivals of Amziah King: hay robos entre apicultores, sabotajes y estafas. La propia película, sin embargo, tampoco logra encontrar una receta estable. En lugar de elegir una sola línea narrativa, acumula géneros y tonos hasta volverse irregular y errática
Un relato que cambia de rumbo sin aviso
La historia arranca en Oklahoma rural con Amziah King, un apicultor carismático al que Matthew McConaughey interpreta con su registro más expansivo: sonrisa amplia, desparpajo y encanto sureño en dosis máximas. El personaje se mueve entre comidas locales, música y pequeñas ceremonias comunitarias, hasta que una investigación sobre barriles de miel abandonados en la ruta lo empuja hacia una trama de delito y violencia
A partir de ahí, la película se fragmenta. Lo que parecía una exploración del mundo apícola deriva en un cruce de thriller, relato de aprendizaje, fábula de venganza y western musical. Cuando el foco pasa a otro personaje, la sensación es de cambio brusco más que de evolución dramática
Mucho movimiento, poca cohesión
Angelina LookingGlass, en su debut cinematográfico, toma el centro de la historia cuando el personaje de McConaughey se aparta del relato. Su presencia aporta firmeza, pero no alcanza para ordenar un conjunto que insiste en sumar capas: accidentes brutales, persecuciones, escenas corales, montajes de producción de miel y estallidos de violencia gráfica
La puesta en escena tampoco ayuda a estabilizar el conjunto. La cámara recurre a cortes nerviosos, planos congelados, primeros planos intensos y secuencias contemplativas que compiten entre sí. La música, abundante y subrayada, refuerza la idea de exceso: cada nuevo pasaje intenta imponerse sobre el anterior
Buen elenco, mejor idea que ejecución
Entre los aspectos más logrados aparecen Kurt Russell, como un capo local capaz de moverse con soltura entre el poder y la cordialidad, y Owen Teague, que encarna a un exmarine con precisión táctica. También hay momentos musicales atractivos, con canciones de raíz sureña que prometen una calidez que luego la propia película desarma
El problema es que el film nunca termina de sonar auténtico, ni en el paisaje ni en la historia. Quiere ser muchas cosas a la vez y, en ese intento, deja la impresión de una obra larga, dispersa y más preocupada por su estilo que por su coherencia
Ficha: The Rivals of Amziah King, estreno en cines el viernes. Clasificación R por lenguaje y algunas imágenes gráficas. Duración: 130 minutos. Calificación: 2 estrellas sobre 4