Una nueva perturbación tropical se formó frente a la costa occidental de África y pasó a ocupar el centro de la vigilancia meteorológica en el Atlántico. El sistema, identificado como Invest 96L, avanza sobre aguas abiertas con condiciones que podrían favorecer su organización en los próximos días
El Centro Nacional de Huracanes informó que se trata de una zona de baja presión asociada a una onda tropical, ubicada a pocos cientos de millas náuticas al sur-sudeste de Cabo Verde. El área presenta lluvias y tormentas eléctricas desorganizadas, pero se mueve hacia el oeste y el noroeste con una probabilidad alta de desarrollo: 70% en 48 horas y también en siete días
Un sistema con margen para organizarse
Los pronósticos señalan que el ambiente sería favorable para que la perturbación gane estructura de manera gradual. Incluso, no se descarta que pueda convertirse en depresión tropical en el transcurso de uno o dos días
La etiqueta Invest 96L se usa para identificar áreas que están bajo estudio por su potencial de transformarse en ciclones tropicales durante la temporada de huracanes
Otro foco activo cerca de las Bermudas
Mientras tanto, el Atlántico mantiene bajo observación otra perturbación, Invest 95L, ubicada al este-noreste de las Bermudas. Este sistema se desplaza hacia el norte y luego al norte-noreste a una velocidad de entre 15 y 20 millas por hora, con una circulación amplia y alargada y lluvias todavía desorganizadas
En su caso, la probabilidad de desarrollo es menor: 40% tanto en 48 horas como en siete días. Aun así, podría llegar a convertirse brevemente en depresión tropical o tormenta durante el martes, aunque luego encontraría condiciones menos favorables
Florida mira de cerca, pero sin riesgo inmediato
Para Florida, el avance de Invest 96L merece atención por su potencial de fortalecerse. Sin embargo, por ahora no hay un impacto directo previsto sobre el estado
Si el sistema llegara a organizarse, las primeras áreas que podrían verse afectadas serían el noreste del Caribe y las Bermudas. Más adelante, algunos modelos sugieren una evolución más fuerte si logra resistir el polvo sahariano y los vientos desfavorables en altura, aunque eso no ocurriría de inmediato
Por el momento, el escenario sigue abierto y la evolución durante la próxima semana será clave para definir su trayectoria e intensidad