Medjugorje amaneció sacudido por un ataque que dañó algunos de sus espacios más venerados. De madrugada, un hombre irrumpió en el santuario y provocó destrozos en la iglesia de Santiago, la estatua de la Virgen en la Colina de las Apariciones y la Cruz Azul
Las cámaras de seguridad registraron a un joven barbado mientras incendiaba el altar exterior y dejaba inscripciones blasfemas en varios puntos del recinto. Entre las frases aparecieron expresiones en inglés como “Devil in a skirt” y “Evil”
Daños en los lugares más sensibles
La imagen de la Virgen, también conocida como la Reina de la Paz, quedó manchada con pintura negra en aerosol tanto en el pedestal como en la figura. Cerca del monumento apareció además una pancarta con referencias a los videntes de Medjugorje y un mensaje en polaco que los señalaba como impostores
El autor del ataque fue identificado horas después por la policía local. Se trata de un ciudadano polaco de 31 años, Bartlomiej Wlodzimierz Krakowiak, nacido en Varsovia
Un que sorprendió a los fieles
Antes de este episodio, Krakowiak era conocido entre peregrinos por su historia personal. Había superado una fuerte adicción en su juventud y más tarde atravesó una conversión religiosa que lo convirtió en una figura de inspiración para algunos devotos
Su trayectoria fue difundida en un documental estrenado en 2024, donde se relataba su paso por la cárcel, la drogadicción y su posterior acercamiento a la fe. En ese contexto, visitó varias veces Medjugorje y se volvió un rostro familiar en el santuario
Reacción en el santuario
El ataque generó malestar en la comunidad católica y entre los peregrinos, en especial porque ocurrió poco antes del Festival Internacional de la Juventud, que cada año reúne a decenas de miles de fieles
Desde temprano, numerosos visitantes se acercaron al lugar para rezar y expresar apoyo a la parroquia. Al mismo tiempo, comenzaron las tareas de limpieza, restauración y reparación de los espacios dañados
La parroquia pidió a los fieles vivir este episodio con oración, ayuno y perdón, y sostuvo que el santuario sigue abierto. También destacó que las celebraciones continúan con normalidad y que las zonas afectadas están siendo acondicionadas para recuperar el clima de recogimiento
El contexto eclesiástico
La profanación llega después de que la autoridad vaticana diera luz verde al culto público y a la devoción vinculada a Medjugorje, aunque sin pronunciarse sobre el carácter sobrenatural de las supuestas apariciones
Ese aval pastoral reconoció frutos espirituales positivos y permitió el culto, sin obligar a los fieles a creer en la autenticidad del fenómeno. Medjugorje es escenario, desde 1981, de las presuntas apariciones marianas reportadas por seis adolescentes cuando la zona todavía formaba parte de Yugoslavia
Una comisión internacional había examinado el caso años antes y valorado las primeras apariciones, pero dejó dudas sobre las posteriores y sobre los presuntos videntes