Fausto Corrales Rodríguez, exasistente de Héctor Melesio Cuén Ojeda, fue vinculado a proceso por un juez federal por los delitos de encubrimiento y falsedad de declaraciones, en el marco de la investigación por el asesinato del exrector de la UAS y el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada

La resolución se dictó en el Penal del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde Corrales permanece bajo prisión preventiva justificada. El plazo para definir su situación jurídica había sido ampliado de 72 a 144 horas, y la defensa presentó pruebas para frenar el auto de vinculación, sin éxito

La versión que la FGR rechaza

La Fiscalía General de la República sostiene que Corrales estuvo en la finca Huertos del Pedregal, en Sinaloa, el 25 de julio de 2024, fecha en la que ubica tanto el homicidio de Cuén como el secuestro de Zambada

Ante autoridades, Corrales afirmó que el exrector murió en un asalto en una gasolinera de Culiacán, cometido por dos hombres en motocicleta. La FGR consideró que esa declaración fue falsa y que buscó obstaculizar la investigación

Peritajes ministeriales hallaron indicios de sangre de Cuén en la finca. Además, Zambada respaldó la hipótesis federal en una carta en la que señaló que a Cuén lo mataron “a la misma hora y en el mismo lugar donde me secuestraron”

La ruta de Corrales en la investigación

La FGR identifica a Corrales como una persona cercana a Cuén y como quien habría conducido al exrector a la finca el día de los hechos. También lo ubica entre las últimas personas que lo vieron con vida

Según la investigación, Corrales habría visitado a Cuén el 24 de julio, un día antes del crimen, cuando el exrector se recuperaba de una cirugía

El dato que precipitó la detención

El caso avanzó después de que Gustavo Cuén Ojeda, hermano del exrector, declarara que escuchó decir a una secretaria de Corrales que “Fausto ya arregló las cosas en EU”

Tras esa declaración, la FGR pidió la orden de aprehensión, el juez de control Mario Elizondo Martínez la concedió y Corrales fue detenido el 19 de agosto en la alcaldía Miguel Hidalgo, en Ciudad de México

Un caso con fondo político

En vida, Cuén responsabilizó públicamente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por cualquier agresión en su contra. También lo acusó de corrupción y persecución política contra su familia

El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló a Rocha y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses en una acusación formal por presuntos vínculos con “Los Chapitos”