El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, elevó este lunes el tono contra el Gobierno central al cuestionar si su reacción ante la crisis migratoria responde al intento de no incomodar a Marruecos y preservar la relación bilateral
En una comparecencia tras un Consejo de Gobierno extraordinario, Vivas aseguró que la ciudad sigue en una situación crítica casi veinte días después de la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio, cuando cruzaron la frontera alrededor de 70.000 personas. El dirigente popular afirmó que Ceuta “está en peligro” y calificó lo ocurrido como un golpe contra la integridad territorial de España
Críticas por la falta de respuesta
Vivas sostuvo que el Estado tiene capacidad suficiente para reconducir la situación en un plazo de 30 días, pero lamentó que aún no haya visto voluntad política. A su juicio, la actitud del Ejecutivo puede explicarse por “ineptitud”, “irresponsabilidad” o por el deseo de no deteriorar unas relaciones que describió como “pseudo buenas” con Rabat
También advirtió de que una respuesta débil podría alimentar un plan destinado a desgastar a Ceuta hasta provocar su caída definitiva
El presidente ceutí discrepó además de la versión oficial sobre el estado de la ciudad. Según el ministro del Interior, unas 5.000 de las personas que entraron el 30 de julio continúan en Ceuta; Vivas eleva esa cifra a entre 8.000 y más de 12.000. También calculó en 1.300 los menores migrantes presentes en la ciudad, frente a los 180 previos a la crisis
Más presión policial y un plan de retornos
Vivas reclamó que el Gobierno detalle las medidas previstas para recuperar la normalidad y planteó movilizar a 50 funcionarios de Extranjería para tramitar de forma exclusiva los expedientes de devolución, traslado o expulsión de los adultos que permanecen en Ceuta. Calculó que ese refuerzo permitiría resolver miles de casos al mes
La tensión también se ha trasladado al plano operativo. El Sindicato Unificado de Policía pidió una reunión urgente con Vivas para tratar la presión que soportan los agentes en áreas como Seguridad Ciudadana, Extranjería, Policía Científica e Información
Mientras tanto, el dispositivo en la ciudad sigue integrado por 880 policías nacionales, 714 guardias civiles, 225 antidisturbios y 2.000 militares, además de medios aéreos y marítimos
Las fronteras de Ceuta y Melilla han recuperado una relativa normalidad después de que Marruecos activara un despliegue de seguridad ante nuevos intentos de cruce, con 300 detenidos en su mayoría de origen subsahariano. Vivas insistió en que la vuelta a la normalidad pasa por el retorno a Marruecos de los adultos que entraron ilegalmente y por un marco legal que permita hacerlo con rapidez